10 de abril 2007 - 00:00

El centro, bloqueado por dos horas

Durante la marcha realizada ayer en la Ciudad de Buenos Aires, las principales avenidas que llegan a Plaza de Mayo quedaron desiertas, abiertas al paso de la columna de manifestantes que avanzaba desde el Obelisco.
Durante la marcha realizada ayer en la Ciudad de Buenos Aires, las principales avenidas que llegan a Plaza de Mayo quedaron desiertas, abiertas al paso de la columna de manifestantes que avanzaba desde el Obelisco.
Unas 7.000 personas se movilizaron ayer por el centro porteño, donde los gremios y asociaciones convocantes acusaron al gobernador neuquino, Jorge Sobisch, de ser el «responsable intelectual» de la muerte de Carlos Fuentealba.

El paro que unió a la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Hugo Yasky sonó fuerte en la Capital favorecido por la adhesión de la mayoría de las escuelas y las universidades. Además, la huelga llegó a los sectores públicos y de transporte, especialmente en Capital Federal y el conurbano con paros de entre una y dos horas en los trenes, los colectivos, los subterráneos, los vuelos de cabotaje, tribunales y bancos.

La medida de fuerza, sin embargo, no ocasionó grandes inconvenientes: como fue anunciada con bastante tiempo hubo espacio para las previsiones y no se produjo el clásico caos vehicular. Favoreció también que la desconcentración de los manifestantes fue rápida.

En el caso de las entidades bancarias, el paro registró una adhesión dispar en el microcentro porteño, donde las casas matrices bancarias privadas redujeron al mínimo la actividad, pero fue total en las entidades oficiales.

En paralelo con la adhesión en la City financiera, tampoco circularon los subterráneos, entre las 12 y las 13, y casi no hubo colectivos por la zona céntrica de la Ciudad de Buenos Aires así como tampoco trenes en ese horario.

Al mediodía exacto, un silbato rompió la monotonía de la planta baja en la sede central del Banco Nación, que fue entendido por los bancarios y los ocasionales clientes como el instante en que se inició el paro de una hora decidida por el sindicato de maestros para protestar por el crimen del docente.

A partir de ese momento, en lo que se conoce como la planta operativa del Nación, sucursal Plaza de Mayo, la actividad se paralizó, con la particularidad que la protesta fue apoyada por el repique de los tamboriles o con palmas sobre los escritorios.

En la sede central del Banco Ciudad los guardias de seguridad cerraron las puertas e informaron que no se atendería al público hasta que la protesta finalizara. En el caso de las entidades privadas el comportamiento fue dispar, porque los bancos más pequeños no tuvieron atención de clientes, mientras que las financieras más importantes clausuraron la puerta principal, pero dejaron abierta otras laterales.

Los bares y confiterías que sobre el mediodíasuelen estar atestados de clientes en un día normal, en esta ocasión mostraban vacíos significativos en las mesas de atención.

La actividad también se vio restringida en los tribunales, donde los empleados judiciales cumplieron un paro de una hora.

Durante el receso de tareas, realizaron un acto en las escalinatas del Palacio de Tribunales que fue encabezado por el secretario general de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación, Julio Piumato. En su discurso, reclamó «castigo» para «los responsables que dieron la orden de reprimir» la protesta docente desarrollada la semana pasada en la Ruta Provincial 22 de Neuquén, que terminó con la muerte del profesor Fuentealba. El líder sindical comparó el caso de Fuentealba con el de Teresa Rodríguez, la piquetera asesinada hace varios años en una ruta de Neuquén durante una protesta social, y estimó: «creíamos que esto no iba a volver a pasar».

En tanto, distintos gremios adhirieron a la jornada de paro y duelo nacional, como la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Unión Ferroviaria.

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