"El desmanejo del gobierno nacional frustró a la gente"

Política

Salta - A pocos días de una elección legislativa exitosa para el oficialismo justicialista y en medio de una tensa negociación Nación-provincias por el reparto de fondos -y las culpas por la crisis-, Ambito Nacional dialogó con el secretario general de la Gobernación provincial, Javier David, acerca de estos temas y también sobre la implementación de los LECOP en varios distritos.

Periodista: ¿Cuál es el clima político en Salta después de las elecciones?


Javier David:
Se ratificó la gestión del gobierno y quedó en claro el desmanejo del gobierno nacional, que frustró a la gente. Los salteños diferencian muy bien al gobierno provincial del ineficaz gobierno de la Alianza.

P.: ¿Cuánto influyó la figura del gobernador Juan Carlos Romero en la victoria del PJ?


J.D.:
Se ganó con el alto nivel de imagen de Romero, pero los candidatos de las listas también supieron cómo interpretar y seguir su línea.

P.: ¿Aumenta ahora el poder del oficialismo?


J.D.:
No creo que se trate de una cuestión de poder, sino de crecimiento de la confianza de la gente en el proyecto del PJ.

P.: ¿Cómo explica que estallidos sociales en Tartagal y General Mosconi no les hallan restado consenso?


J.D.:
Cuando los medios, en especial los nacionales, apuntaban a Salta mostrando una realidad que no era tal, siempre dijimos que era un problema totalmente focalizado, de pocos individuos que no representan a la totalidad de la comunidad. Además, tanto en General Mosconi como en Tartagal resultaron electos intendentes justicialistas.

• Bonos

P.: ¿Cree que la implementación de bonos en la provincia traerá mal humor en la provincia?


J.D.:
Estamos tratando de ver el impacto que tendrían y de negociar con el mercado local. La realidad es que la Nación demora tanto el tema y da tantas vueltas que no sabemos bien cómo se instrumentaría y qué grado de acuerdo se podría establecer, en especial en lo que respecta al sector financiero. El salteño está acostumbrado al pago al día y en efectivo. Habrá que hacer un gran trabajo para concientizarlos de que el grave incumplimiento de la Nación obliga a esta situación.

P.: ¿Pagarán sueldos con bonos?


J.D.:
Depende de cuántos LECOP nos envíen. Si la Nación nos cancela las obligaciones que tiene de este año ($ 27 millones de coparticipación y $ 60 millones de otros conceptos) con estas letras, nosotros las trasladaríamos a proveedores y contratistas, tratando de resguardar lo más posible el pago de sueldos con efectivo. Pero si no cumple, no puedo asegurar que los sueldos no se pagarán con bonos.

• Economía

P.: ¿Qué evaluación hace de la política económica de Nación?

J.D.:
Creo que es totalmente equivocada. Hay que buscar otras alternativas para salir de la crisis, y encima todo se ve agravado por la falta de resolución que tiene. Las provincias hemos sido una de las víctimas de las promesas incumplidas de este gobierno al firmar acuerdos en 1999, 2000 y 2001. Nación paga sus sueldos al día, pero no envía el dinero de coparticipación y obliga a las provincias a demorar los pagos o a usar letras.

P.: ¿Hay salida para este enfrentamiento Nación-provincias?


J.D.:
Creo que se deben zanjar diferencias con cesiones recíprocas, pero no cabe duda de que los gobernadores ya han cedido bastante sus coparticipaciones. En el caso de Salta, entre 1997 y 2000 perdimos alrededor de $ 350 millones para cedérselos a la Nación. Ellos tendrán los LECOP como una alternativa financiera, pero además deberán ponerse al día en los compromisos asumidos con anterioridad.

P.: Pero eso es justamente lo que se quiere modificar...


J.D.:
No hay que olvidar que las provincias hemos perdido el crédito por una cuestión nacional y ahora han pretendido recortar los fondos coparticipables. Si no reconocen los derechos preexistentes de las provincias van a terminar asfixiando al país.

P.: ¿Esta postura es compartida por las provincias «grandes»?


J.D.:
Ellas tienen una generación propia más importante, mientras que las chicas dependemos mucho de la coparticipación de impuestos para poder funcionar. Pero todos reclamamos por lo mismo. Contamos con el apoyo de (Carlos) Reutemann, (Carlos) Ruckauf y (José Manuel) De la Sota. A veces es necesario unificar los discursos, pero creo que ahora se está logrando eso.

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