18 de marzo 2005 - 00:00

El duhaldismo lanza agrupación opositora a Solá

Felipe Solá
Felipe Solá
A la distancia, como un general, Eduardo Duhalde digitará las maniobras de su ejército político que, por primera vez desde que estallaron los disturbios con Felipe Solá, se alistará para exponer su dimensión y su temeridad.

Ese batallón, que engloba a diputados nacionales, legisladores provinciales, intendentes, concejales y funcionarios de diverso rango, se cuadrará el sábado en Tres de Febrero, con un objetivo preciso: difundir la señal de que el duhaldismo es, todavía, un núcleo poderoso y compacto.

El mensaje tendrá dos destinatarios: Felipe Solá y Néstor Kirchner, que ayer se mostraron dos veces juntos. Por un lado, para atemorizar al gobernador, que se rebeló al padrinazgo de Duhalde; por otro, codificado, para advertirle a Kirchner que ése es el poder que tendrá enfrente si desafía al duhaldismo.

• Desfile

Para eso, con rigor marcial, Duhalde hará desfilar a la vice Graciela Giannettasio, los 31 diputados nacionales que lo veneran -con Eduardo Camaño al frente-, sus 60 legisladores provinciales, 30 intendentes fieles -el grueso del conurbano-, concejales y funcionarios de rango variado.

Ese será el núcleo duro del duhaldismo que, con un documento fundacional, presentará en sociedad la agrupación Lealtad Peronista, herramienta con la que quiere acorralar al felipismo si éste se anima a enfrentar en una todavía incierta interna partidaria.

Sin embargo, la masividad -como toda masividad- no está ajena a los escarceos: el experimento del ex presidente de
lanzar un neoduhaldismo tropezó antes de abandonar el andador. La proclama de mostrar un comando con nuevo staff sembró la inquina de los excluidos.

La bronca era inevitable: los históricos -Osvaldo
Mércuri, por citar un caso- relativizaron el alcance y la efectividad del «maquillaje» que dispuso Duhalde y que tendrá como animador principal a Juan José Alvarez. Las quejas, en el idioma poco sutil, se escucharon de punta a punta del conurbano.

A la mesa se sumarían también
Julián Domínguez, Alfredo Meckievi, Baldomero «Cacho» Alvarez, Mariano West, Jorge Villaverde y Pablo Bruera, entre otros, seleccionados como delegados de cada una de sus secciones para integrar conducción de la Agrupación Lealtad.

No estaría, en cambio,
Sergio Massa (que anoche viajó a EE.UU.). El titular de ANSeS fue mencionado en ese generalato pero finalmente, los caciques de la Primera Sección decidieron privarlo de tener que zambullirse en el forcejeo partidario.

Otro movimiento sobre la hora consistió en la inclusión de
Chiche Duhalde como asistente y hasta oradora final en el polideportivo municipal de Tres de Febrero.

Inicialmente,
Duhalde había dispuesto que ni él ni su esposa asistan; ayer trascendió una contraorden.

Ese abrupto cambio de agenda les sirvió de excusa a los duhaldistas para reanimar el supuesto de que, como se había planificado un mes atrás, el encuentro de dirigentes se convertiría en
el lanzamiento informal de la candidatura de Chiche como senadora nacional por Buenos Aires.

Al margen de esa especulación, la cumbre sabe a agua dulce para el duhaldismo porque los amontona, luego de largas semanas sin encontrar órdenes precisas, mientras el felipismo los acecha por todos los flancos.

Anteanoche, por caso, los diputados que responden a
Solá concretaron la aventura que había anunciado este diario: pidieron formalmente que, teniendo en cuenta la conformación de un nuevo bloque -de 20 legisladores- se rediscuta el reparto de los cargos de la Cámara de Diputados.

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