El gobernador bonaerense, Felipe Solá, afirmó esta mañana que el duhaldismo se "desinfló mucho" luego de la derrota sufrida en la provincia de Buenos Aires, y estimó que a partir de la "contundencia de las cifras" el ex presidente Eduardo Duhalde deberá "pensar qué camino elegir".
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"No le puedo decretar el final a nadie, pero es evidente que con la contundencia de las cifras producidas en la provincia de Buenos Aires, el duhaldismo ha perdido mucha fuerza. Ahora Duhalde, quien siempre estuvo detrás de 'Chiche', deberá pensar para qué lado tomar de aquí al futuro", sostuvo Solá.
En declaraciones realizadas a un canal de cable y a una radio porteña, el gobernador estimó que el apoyo que la ciudadanía en todo el país le dio al presidente Néstor Kirchner le otorga al jefe de Estado un "importante espaldarazo" de cara a una posible reelección en el 2007.
De todas formas, Solá evaluó que eso es algo muy difícil de pronosticar a dos años, ya que, repitiendo una frase que la senadora Cristina Fernández marcó ayer, "nadie tiene el futuro comprado".
"Se habló mucho ayer de esto con el Presidente, el apoyo que recibimos nos obliga a duplicar el compromiso ya que cualquier error, o cambio de rumbo, nos puede quitar este apoyo. No hay que creérsela, como dijo Cristina", analizó.
Con respecto a la nueva conformación de la Legislatura provincial, luego de las elecciones realizadas ayer, Solá definió el resultado como "mejor de lo esperado" y si bien no terminó de "realizar las cuentas" supuso que el Frente para la Victoria se quedaría con las primeras minorías en ambas cámaras, aunque con posibilidades aún de tener la mayoría en el Senado provincial.
"De todas formas siento que a parir de ahora y a la luz de estos resultados se podrá iniciar el diálogo institucional en la provincia, que estaba interrumpido", indicó.
Por otra parte, Solá estimó que Kirchner tiene un "gran vocación para gobernar" y poca "vocación para el liderazgo partidario" por lo cual no le dio mucha fuerza a la idea de que el presidente se ponga al frente del PJ a nivel nacional.
Sin embargo, el mandatario bonaerense recordó que antes de las elecciones su visión era que el Frente para la Victoria fuera el "gran aglutinador" como fuerza política del oficialismo, con el peronismo como principal "pata" de ese frente.
"Me imagino más a Kirchner liderando el Frente para la Victoria, mientras creo que el PJ debería tener otros dirigentes como conductores", dijo Solá.
A la hora de recordar cómo se vivieron dentro de la intimidad del bunker kirchnerista las horas posteriores al triunfo, el gobernador comentó que el presidente primero estuvo "muy preocupado" por los resultados de la Capital Federal, pero luego quedó "impresionado" por la "aplastante" victoria que se consiguió en la provincia de Buenos Aires.
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