20 de octubre 2005 - 00:00

El futuro es con López Murphy

Reiteró Macri que no se aliará con el duhaldismo y que el PRO "es una alternativa". Además, insistió en que discutir políticas de Estado no significa una alianza.

Mauricio Macri insistió ayer que puedan aparecer fisuras en el acuerdo político con Ricardo López Murphy si el domingo obtienen bajos resultados en la provincia de Buenos Aires, y reiteró que no se aliará al duhaldismo.

«Hicimos algo a largo plazo y en un espacio al cual queremos que se sume mucha gente; lejos de irse los que están, lo que hay que lograr es tener éxito en convocar otros líderes», respondió el candidato ante una consulta sobre cómo impactarán en PRO los resultados del domingo en el distrito bonaerense en caso de que no resulten favorables.
 
En ese contexto,
Macri volvió a plantear que «hasta que la Argentina no tenga una alternativa seria, constructiva, con capacidad de gobernar, no habrá un sistema democrático equilibrado».

«La realidad que plantea el oficialismo o el caos, el oficialismo que se pelea, que se arregla o que se vuelve a pelear, es una realidad que hay que cambiarla de a poco porque no se va a lograr de un día para otro», expresó.

Macri insistió con que PRO «es una alternativa» y, en cambio, «claramente el duhaldismo y el kirchnerismo son dos partes del oficialismo por más que a veces sea complicado entender». Por otro lado, el dirigente xeneize descartó de plano un acuerdo electoral a futuro con Eduardo Duhalde pero advirtió que no renuncia al diálogo «con nadie» y volvió a plantear que «sentarse a una mesa a discutir políticas de Estado no significa que uno sea aliado, sino responsabilidad política».

Como ejemplo, mencionó que los diputados leales a su fuerza votaron recientemente proyectos en sintonía «con el gobierno nacional, en contra del duhaldismo y el ARI juntos».

«Pensamos las cosas a favor del país: nos queremos aliar al crecimiento, a todo lo que sea para eso. Desde el Congreso vamos a apoyar (el crecimiento), sea impulsado por quien sea», garantizó Macri.

Además, reiteró su confianza en que PRO hará una «buena elección» y apoyó su pronóstico en la «frustración» de aquellos que «no vieron cambios en la Capital en los últimos años, a partir del pedido explícito del Presidente (Néstor Kirchner) de que se apoyara la continuidad del que estaba» al frente del Gobierno porteño, Aníbal Ibarra.

En su estrategia de municipalización de la campaña,
Macri eligió la postergada zona sur de la Ciudad de Buenos Aires como base operativa para su proyecto político, que va más allá de la banca de diputado nacional que estrenará en diciembre. «La zona sur es la más postergada y la que más capacidad de mejora tiene. Hay cosas clave que hay que hacer», subrayó Macri durante una entrevista con la agencia « Noticias Argentinas».

Luego de enumerar algunos proyectos, como la eliminación de la contaminación del Riachuelo, la remoción del cementerio de automóviles de Villa Lugano o la reestructuración del Parque Indoamericano,
Macri insistió que esa zona de la ciudad «es la que mayor potencialidad tiene».

• Potencial

«La infraestructura de esa zona tiene mucha potencialidad porque tienen buena circulación, buenas avenidas, buenos parques, pero hay que tener vocación de hacerlo. Si tu concepto de gestión es repartir ladrillos en las villas y nada más, estamos muertos», sostuvo en una crítica directa a Ibarra.

Agregó que el Presupuesto de la Capital Federal, que según dijo es de seis mil millones de pesos,
«da para hacer una revolución en la calidad de vida de la zona sur» de Buenos Aires, que va desde la avenida Rivadavia hasta el Riachuelo. Por otra parte, el candidato de PRO enumeró algunas de las propuestas más importantes de ese partido para estas elecciones.

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