4 de abril 2005 - 00:00

El gobierno se pelea hasta con sus gremios

Néstor Kirchner castigó a Víctor De Gennaro para beneficiar a la CGT gorda de Hugo Moyano, Susana Rueda y José Luis Lingieri.
Néstor Kirchner castigó a Víctor De Gennaro para beneficiar a la CGT "gorda" de Hugo Moyano, Susana Rueda y José Luis Lingieri.
De potencial candidato kirchnerista, Víctor De Gennaro mutó, en apenas un puñado de horas, a víctima del pacto -no escrito, pero existente- entre Néstor Kirchner y la CGT de Hugo Moyano, cuyo decálogo fija, entre otros ítems, el no reconocimiento de la CTA como central sindical.

Esa transmutación, no deseada por De Gennaro, se coronó el viernes último cuando el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, le informó a una comitiva de la CTA que el gobierno no les otorgará el reconocimiento oficial como central paralela a la CGT unificada.

La negativa que trasmitió Tomada -inesperada para los caciques ceteístas- agrió el debate en la mesa que comparten Luis D'Elía y Edgardo Depetri, invitados VIP a Olivos, con el judicial Víctor Mendibil, el socialista Ariel Basteiro y la arista Marta Maffei, entre otros manifiestos críticos de Néstor Kirchner.

Hasta la semana pasada, De Gennaro se mostraba equidistante, focalizando su política en el planteo sobre una mejor distribución del ingreso. A pesar de que escondía un reproche al gobierno, el líder de la CTA no rompía sus nexos con el Presidente.

Ese equilibrio se terminó de romper el viernes, tras la reunión de la comitiva con Tomada, y desde hoy, sin otra salida, De Gennaro estará al frente de una serie de maniobras públicas y reservadas que tendrán a Kirchner como blanco móvil de sus cuestionamientos.

Lo curioso, o no tanto -«¿Habrá sido un castigo porque De Gennaro no aceptó ser candidato en Buenos Aires?» se preguntan en la CTA- es que apenas 48 horas antes, Alberto Balestrini había tanteado al gremialista como integrante de una boleta auspiciada por la Casa Rosada.

• Blanqueo

No es causal, entonces, que desde esa central adviertan que el revés expresado por Tomada significa que Kirchner decidió «blanquear su pacto» con la CGT de Moyano, Susana Rueda y José Luis Lingieri. De allí, a enunciar teorías conspirativas, hay apenas un paso. Aquí algunas:

1 -
Que Kirchner cedió ante la amenaza de la CGT referida a que si otorgada la personería gremial a la CTA, desde las oficinas de Azopardo, le lanzaría un espiral de acciones para complicar al gobierno, entre los que no se descontaba la convocatoria a un paro general. En ese marco, los conflictos aparentemente inconexas en Coto, los puertos y con los choferes de colectivos de distancia, entre otros, y la posterior discusión por salarios -que obligó a Kirchner a una cumbre con Moyano- formarían parte de una advertencia de CGT que el gobierno registró como tal.

2 -
Que la negativa de Tomada -un experto en libertad sindical que aplica su expertise para impedir, vaya ironía, la libertad sindical- es « temporal», que luego de las elecciones del 23 de octubre, Kirchner le daría el ansiado reconocimiento a la CTA de De Gennaro. La táctica, animada por los ceteístas pro Kirchner, sugiere que «por necesidad política» el Presidente «no puede tomar una medida que lo enfrente a la CGT» que, de algún modo, implica enfrentarse al peronismo ortodoxo. Tomada, sin embargo, dijo que esa medida sería igual. Los dos planteos citan como argumento lo ocurrido en diciembre del año pasado cuando, por gestiones de De Gennaro y D'Elía, el gobierno estuvo a un paso de otorgar el reconocimiento sindical de la CTA. Pero una rápida reacción de la CGT abortó el trámite. Como además del revés en ese sentido, la CTA chocó con la negativa de Tomada a convocar el Consejo del Salario -dormido desde noviembre pasado-, esta semana comenzará una escalada de medidas. Hay cuatro acciones puntuales:

• En 170 ciudades de todo el país, desde hoy y hasta el jueves, se activarán marchas, asambleas y protestas para reclamarle al gobierno un plan para mejorar la distribución del ingreso, mensaje que se repetirá desde los paredones con una pegatina de carteles.
El jueves esa jornada nacional se clausurará con marchas en todo el país y una central desde el Congreso a la cartera de Salud -coincidente con el Día Internacional de la Salud-, medida que irá acompañada de un paro en hospitales.

• El miércoles 13 de abril, ATE convocará un paro nacional en la administración pública para reclamar un aumento salarial, llevando el mínimo a $ 760. El pedido apunta básicamente al interior porque, según sostienen, en provincias y municipios hay estatales que cobran $ 350.

• El 1 de mayo, la CTA con apoyo de centrales sindicales de Brasil (CUT), Uruguay (PIT-CNT) y Paraguay (CNT), hará una protesta oficial contra el gobierno argentino por el rechazo al reconocimiento a la central de De Gennaro.

• En julio, un grupo de abogados de la CTA denunciará al gobierno de
Kirchner, ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por desconocer los acuerdos internacionales que garantizan la libertad sindical, a los que el país adhirió tras la Constitución de 1994.

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