El kirchnerista D'Elía ahora busca expropiar
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Luis D'Elía
El artículo 17 de la Constitución nacional, en su primera parte, dice: «La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada». En esa disposición se basará el proyecto que prepara D'Elía junto a Méndez de Ferreyra.
Coincide con la viabilidad del proyecto de ley la diputada del ARI Martha Maffei. Para la vicepresidenta de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, el caso Tompkins podría configurar un abuso de derecho en los términos del artículo 1.071 del Código Civil: «El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún acto. La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considerará tal al que contraríe los fines que aquélla tuvo en mira al reconocerlos o al que exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres».
Para la arista, las comunidades indígenas de la zona son las «verdaderas dueñas de esas hectáreas». Y agregó que hay una «violación de la soberanía nacional».
Según confirmó Maffei, Tompkins y su esposa, Kristine McDivitt, adquirieron esas tierras de los esteros del Iberá en los 90 a la familia Blaquier -120 mil hectáreas- y al grupo Pecom Energía de Gregorio Pérez Companc -otras 110 mil hectáreas- en 2002. Una vez adquiridas las tierras a través de fundaciones ecologistas, Tompkins las transfería al Estado por medio de un fideicomiso bajo la condición de que esas tierras estuvieran despobladas y bajo estrictas condiciones de conservacionismo. El matrimonio estadounidense comulga dentro de una rama de la filantropía llamada «ecología profunda», según la cual el hombre está interfiriendo en forma excesiva en la vida no humana. Lo apoyan ONG como Greenpeace y la Fundación Vida Silvestre. Otro dato interesante: Tompkins adquirió también unas 140 mil hectáreas en Santa Cruz a través de la fundación Patagonia Land Trust. Kris, la esposa de Tompkins, había declarado a «The Guardian» que «la desconfianza y la paranoia sobre la conservación de la tierra es mucho menor en la Argentina».



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