El peronismo K se zambulle en la interna Duhalde-Solá
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1- Ayer, en la Casa Rosada, se terminó de definir la realización del acto. «Hay una orden de bien arriba», confiesan en los despachos oficiales simulando un enigma que no es tal: «bien arriba» es -o pretende ser-Kirchner. El mandato, si existió, desarma la equidistancia que el Presidente ostenta en la interna del PJ. Lo explican así. «Para preservar la gobernabilidad, Kirchner debe mantener la prescindencia. Pero nosotros no; a nosotros nos toca jugar y apoyar a Felipe», dicen los que pueden hablar.
2- El acto lo sostendrán tres kirchneristas, dos de ellos funcionarios con oficinas en Balcarce 50: Ilarregui y Kunkel. Ambos tienen raíces en el PJ bonaerense y el secretario general suele actuar como portavoz de los toreos que Kirchner dirige a Duhalde. Fue, por caso, quien «lanzó» a Cristina Fernández como candidata a senadora por Buenos Aires. En tanto, Ilarregui, que ordena la Corriente Peronista Federal (COPEFE), y Pérsico (MTD Evita) estuvieron en el lanzamiento del felipismo en Costa Salguero. Entonces hubo una indicación del Presidente.
Pero eso no será todo. Al triunviro Kunkel-Ilarregui-Pérsico, liga del PJ kirchnerista que debutó en La Plata con el nombre Peronistas por Buenos Aires, se sumarán otros delegados. Hay uno que tiene particular relevancia: se trata del diputado nacional Juan Carlos Sluga, dirigente municipal.
Sluga es de La Matanza, donde mantiene una alianza con Alberto Balestrini -quizás el principal sostén del felipismo y le «partió» la Federación de Trabajadores Municipales al hiperduhaldista Alfredo Atanasof. Es decir, la interna Duhalde-Solá no tiene un solo ring.
Pero el dato más poderoso será la presencia de un contingente felipista. No estará -por ahora-Solá, pero en la nómina que se dictó ayer en la Casa Rosada figuran diputados -Nicolás Dalessio y Alfredo Antanuccio, entre otros-, y el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo.
Randazzo y Dalesio -y el platense Raúl Pérez-son los boqueteros que Solá manda a mortificar a Duhalde. La invitación al acto kirchnerista, del que podría participar también Balestrini, es una provocación transparente al ex presidente y los suyos.
Más unos que otros, ganaron metraje en la grilla presidencial. Fueron, en definitiva, los encargados de golpear -a riesgo de una crucifixión pública donde el kirchnerismo cree que es el talón de Aquiles del duhaldismo: el ejercicio clientelar de la política y sus hábitos pendencieros.
Pero persisten las dudas. ¿Con el acto de Mar del Plata, transparenta Kirchner su preferencia por Solá o, para compensar, días después enviará delegados al mitin que el duhaldismo prepara para febrero en La Plata? Sólo hay que esperar que avance el verano ardiente.




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