El PI ampara a los cismáticos del Frepaso
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Aliento
En esa sesión, el santacruceño Rafael Flores, a quien no puede catalogarse de chachista ortodoxo, le propuso que abandonara el Frepaso y se fuera al justicialismo. Ligada al gremio de aeronavegantes, mantiene lazos fluidos con Hugo Moyano en la CGT extraoficial. El camio-nero coquetea con Carlos Ruckauf, alejado de su pasado no tan lejano de protestas del brazo de Chacho.
La sindicalista está urgida no sólo por cuestiones ideológicas. El 10 de diciembre caduca su mandato y tiene chances inexistentes de regresar con la escudería Alianza o Frepaso. Es la misma causa que anima a otros integrantes del ala díscola, por caso, Cardesa, Giles, Soñez y Torres Molina, cuya fecha de vencimiento en las bancas coincide con la de Castro.
Como la falta de disciplina los ha marginado de las decisiones importantes en el Frente, tampoco están en condiciones de aspirar a conservar los fueros más allá de esta temporada. Desde que Alvarez delegó en Darío Alessandro, Juan Pablo Cafiero, José Vittar y Rodolfo Rodil la negociación de candidaturas, quedaron desilusionados por completo.
Evidentemente, el enfrentamiento de los rebeldes con Fernando de la Rúa los puso en la vereda opuesta a Alessandro, quien por su condición de jefe de bloque debía mantener alineado al frepasismo. Es decir que Castro y compañía chocaron, a puertas cerradas, con el alter ego de Alvarez -encargado de reprimirlos-, antes que con la Casa Rosada. Y eso es algo que resulta difícil de olvidar para ambas partes.
Frente a ese panorama, Cardesa ya desempolvó el sello del Partido Intransigente, que todavía cuenta con personería nacional. Curio-samente, es la misma agrupación que le dio plafón electoral al ex vicepresidente cuando incursionó tras su eyección del peronismo, en los '90.
En ese sentido, Cardesa y los demás bonaerenses que concluyen funciones en Diputados (Giles, Torres Molina y la propia Castro) no tendrían dificultades para postularse, aunque nadie les garantiza una buena performance. La nominación del cura de Quilmes Luis Farinello (Polo Social) puede retacearles posibles votos de disconformes con la Alianza. Lo mismo su-cede con el socialista Rivas, casi seguro pretendiente a la reelección por la «entente» del PSD y la radical Elisa Carrió.




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