9 de junio 2004 - 00:00

"El Presidente me prometió reunirse con el gobernador"

Felipe Solá
Felipe Solá
A la cabeza de los defensores de la causa bonaerense, el ex presidente Eduardo Duhalde se metió ayer de lleno en la pelea Buenos Aires-Nación por la coparticipación federal, en favor de Felipe Solá. Aseguró que el gobierno nacional y el de la provincia deberían abrir «una mesa de diálogo» y consideró que el aumento de 8 a 10 puntos que reclama la Gobernación es «justo y constitucional».

«Esto requiere abrir una mesa de diálogo, porque, sin dialogar, no puede haber soluciones»,
aseveró el ex presidente, quien coincidió con las quejas planteadas por Solá al señalar que «hace mucho tiempo que el gobierno nacional no lo recibe» (al mandatario bonaerense). En este tenso escenario, ayer Solá intentó tranquilizar a los gremios locales con un nuevo aumento (ver Ambito Nacional), luego del efecto cascada desatado en su tierra tras el aumento dictado por Kirchner para los estatales nacionales.

Sostuvo, en tanto, que «no es bueno para el sistema democrático que esto se convierta en una puja mediática».

En declaraciones formuladas desde Canadá, donde se encuentra en su carácter de titular de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Duhalde planteó, al igual que lo hizo Solá, que los puntos adicionales que reclama de la coparticipación -en una hipótesis de máxima, por $ 2.000 millones-no deben salir de las demás provincias, sino de la Nación.

«Acá hay dos coparticipaciones: la primaria, que es la que le corresponde al Estado nacional; y la secundaria, que es la que se reparte entre las provincias. Lo que pide el gobierno bonaerense es que eso se vaya sacando de la primaria»
, aseveró el ex mandatario, en contra de las declaraciones de Kirchner, quien asegura que Solá quiere quitarle plata al resto de las provincias.

• Porcentajes históricos

En este sentido, Duhalde sostuvo que lo que demanda la provincia es que «el Estado nacional se quede con menos porcentaje y que vuelva a los porcentajes históricos», dado que antes «cobraba un poco menos de 50%, y hoy ha ido avanzando ese número y está más cerca de 60% que de 50%».

En la misma sintonía, el ministro de Economía, Gerardo Otero, dijo que «sería un error de las otras provincias pensar que Buenos Aires quiere atacarlas, porque lo primero que tendríamos que hacer sería pensar un planteo conjunto para que el gobierno restituya lo que nos fue sacando a lo largo de la última década».

Duhalde
, el hombre fuerte del justicialismo bonaerense, consignó que la semana pasada se había comunicado con Kirchner y le había pedido que «atienda a Solá» o que «abriera una instancia de diálogo a nivel de los ministros de Economía» y sostuvo que el mandatario le había contestado «que lo hará».

Duhalde
consideró que en esta discusión están en juego los derechos provinciales y fue contundente al postular que éstos «no pueden estropearse porque no haya una buena relación entre un presidente y un gobernador, ya que lo que está en juego son las necesidades de la gente».

En este sentido, advirtió que
«si cada uno se encierra en sus posiciones creyéndose dueño de la verdad, la cosa no anda bien». De todos modos, descartó que los legisladores bonaerenses tomen algún tipo de represalia contra el gobierno en el ámbito del Congreso nacional, aunque señaló que «a lo sumo, no votarán la ley de coparticipación o las leyes que tengan que ver con este derecho económico, pero otra cosa parece disparatada».

Además de mayores puntos de coparticipación, el gobierno bonaerense reclama una deuda a Nación por $ 460 millones. Al respecto, ayer el secretario de Hacienda nacional, Carlos Mosse, aseguró que $ 300 millones ya están contemplados en el Presupuesto, pero que el pago no se concretó aún porque falta la firma de un convenio previsional con la provincia.

En este marco, las provincias de Buenos Aires y Neuquén volvieron a rechazar ayer el proyecto de ley de coparticipación que impulsa el gobierno nacional.

El ministro de Economía bonaerense,
Gerardo Otero, y el de Producción de Neuquén, Marcelo Fernández Dotzel, dijeron que el proyecto no los satisface debido a que no permite una «verdadera discusión» sobre los porcentajes que le corresponden a cada provincia y los impuestos que ingresan en el reparto.

De hecho, ya los gobernadores
Solá y Jorge Sobisch criticaron suficientemente el proyecto nacional. Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Osvaldo Mércuri, destacó que Solá «por fin se decidió a afrontar a la Nación».

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