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Felipe Solá
«Esto requiere abrir una mesa de diálogo, porque, sin dialogar, no puede haber soluciones», aseveró el ex presidente, quien coincidió con las quejas planteadas por Solá al señalar que «hace mucho tiempo que el gobierno nacional no lo recibe» (al mandatario bonaerense). En este tenso escenario, ayer Solá intentó tranquilizar a los gremios locales con un nuevo aumento (ver Ambito Nacional), luego del efecto cascada desatado en su tierra tras el aumento dictado por Kirchner para los estatales nacionales.
«Acá hay dos coparticipaciones: la primaria, que es la que le corresponde al Estado nacional; y la secundaria, que es la que se reparte entre las provincias. Lo que pide el gobierno bonaerense es que eso se vaya sacando de la primaria», aseveró el ex mandatario, en contra de las declaraciones de Kirchner, quien asegura que Solá quiere quitarle plata al resto de las provincias.
Duhalde, el hombre fuerte del justicialismo bonaerense, consignó que la semana pasada se había comunicado con Kirchner y le había pedido que «atienda a Solá» o que «abriera una instancia de diálogo a nivel de los ministros de Economía» y sostuvo que el mandatario le había contestado «que lo hará».
Duhalde consideró que en esta discusión están en juego los derechos provinciales y fue contundente al postular que éstos «no pueden estropearse porque no haya una buena relación entre un presidente y un gobernador, ya que lo que está en juego son las necesidades de la gente».
En este sentido, advirtió que «si cada uno se encierra en sus posiciones creyéndose dueño de la verdad, la cosa no anda bien». De todos modos, descartó que los legisladores bonaerenses tomen algún tipo de represalia contra el gobierno en el ámbito del Congreso nacional, aunque señaló que «a lo sumo, no votarán la ley de coparticipación o las leyes que tengan que ver con este derecho económico, pero otra cosa parece disparatada».
Además de mayores puntos de coparticipación, el gobierno bonaerense reclama una deuda a Nación por $ 460 millones. Al respecto, ayer el secretario de Hacienda nacional, Carlos Mosse, aseguró que $ 300 millones ya están contemplados en el Presupuesto, pero que el pago no se concretó aún porque falta la firma de un convenio previsional con la provincia.
En este marco, las provincias de Buenos Aires y Neuquén volvieron a rechazar ayer el proyecto de ley de coparticipación que impulsa el gobierno nacional.
El ministro de Economía bonaerense, Gerardo Otero, y el de Producción de Neuquén, Marcelo Fernández Dotzel, dijeron que el proyecto no los satisface debido a que no permite una «verdadera discusión» sobre los porcentajes que le corresponden a cada provincia y los impuestos que ingresan en el reparto.
De hecho, ya los gobernadores Solá y Jorge Sobisch criticaron suficientemente el proyecto nacional. Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Osvaldo Mércuri, destacó que Solá «por fin se decidió a afrontar a la Nación».



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