14 de octubre 2002 - 00:00

Elecciones impiden el nuevo juicio que prometió Carrió

Elecciones impiden el nuevo juicio que prometió Carrió
Elisa Carrió y los diputados que siguen obsesionados con voltear a la Corte Suprema tendrán que esperar, por lo menos, que pasen las elecciones presidenciales para sacar un nuevo dictamen acusatorio de la Comisión de Juicio Político.

La jefa espiritual del ARI anunció que mantendrá vigente la amenaza contra Julio Nazareno, Eduardo Moliné O'Connor, Guillermo López, Adolfo Vázquez, Antonio Boggiano, Augusto Belluscio, Carlos Fayt, Enrique Petracchi y Gustavo Bossert, si bien no conseguirá ahora muchos amigos para otra cruzada y menos contra todos los jueces.

Además de sus seguidores -Héctor Polino y María América González-, y la frepasista Nilda Garré, sólo se acoplarán los justicialistas disidentes, Sergio Acevedo y Ricardo Falú. Todos ellos se juramentaron a seguir analizando 140 denuncias que esperan turno, a partir de la semana que viene, con la idea fija de estrenar acusaciones en los próximos meses. Pero son minoría en la comisión.

• Los radicales, que se convirtieron en aliados extramuro de Carrió en el último juicio político, no saldrán a mezclarse en otra pelea con Tribunales. Lo hicieron, solidariamente, con Eduardo Duhalde, cuando apoyaban su administración provisoria y el designado había lanzado la embestida contra el máximo tribunal en febrero, a poco que declararan la inconstitucionalidad del «corralito».

Las coincidencias con el duhaldismo terminaron allí. Una vez que el Presidente comenzó a dar marcha atrás -porque el juicio político ponía en peligro la estabilidad económica y el mismo gobierno-, la UCR no reculó y se abrazó a Carrió para no perder votos por izquierda a manos del ARI.

• En el cierre del proceso, la semana pasada en una maratónica sesión que se extendió desde la noche del miércoles hasta la madrugada del viernes con un breve cuarto intermedio, quedó claro que el radicalismo sólo cargará contra la denominada «mayoría automática» -Nazareno, Moliné, Boggiano, López y Vázquez-que recolectó mayor cantidad de votos desfavorables durante el plenario de Diputados (ver gráfico), y no contra el noneto de ministros como pretende Lilita. Este antecedente debilita las perspectivas de los aspirantes a verdugos de la Corte. La rionegrina Marta Milesi, delegada de la UCR en la Comisión de Juicio Político que siempre acusó a la totalidad de los magistrados, insistió el fin de semana con una visión optimista del desenlace: «No fuimos cómplices y cumplimos con nuestro objetivo, aunque perdimos en la votación».

• El peronismo, que hegemoniza la Cámara baja, aprendió la lección y no volverá a darle impulso, tal cual sucedió en febrero, a una embestida que mine las relaciones institucionales. Salvo que las circunstancias cambien excepcionalmente con el futuro gobierno y exista un amplio consenso político.

Duhalde
, que pasó de alentar el enjuiciamiento a frenarlo, y su influyente tropa de 30 bonaerenses en el bloque PJ ya no se involucrarán en un frente de conflicto que puede depararles más desgracias que ventajas en el último tramo de gestión. En el proceso que acaba de concluir, el ultraduhaldista y virtual comisario político del oficialismo en la comisión, José María Díaz Bancalari, jugó un determinante papel de promotor, que se fue desdibujando a medida que el gobierno comenzaba a sufrir adversidades en el terreno judicial. En la votación, estuvo ausente por enfermedad.

Los delasotistas
Eduardo Di Cola y Guillermo Johnson, que firmaron el despacho con cargos contra los 9 ministros y mantuvieron la coherencia hasta último momento, tampoco querrán involucrarse en otra batalla innecesaria, aun cuando su candidato presidencial tenga cada día menos chances de ganar. No sería bueno enemistarse con el postulante que salga victorioso de la interna justicialista o de la elección general, sin saber de antemano qué opinión tiene de la Corte.

•Críticas

Por otro lado, el menemismo, que nunca dejó de criticar el proceso, sólo estaba oficialmente representado por la riojana Alejandra Oviedo al inicio del frustrado juicio, pero ahora dispone de mayor presencia en la comisión. Se sumaron a Oviedo el salteño Enrique Tanoni y el impredecible bonaerense Franco Caviglia.

Los 40 legisladores que se reportan al PJ de Anillaco están en condiciones de reclamar alguna butaca más en la comisión, ya que nadie cubrió las vacantes que dejaron ahí
Graciela Camaño y Miguel Angel Toma, ministra de Trabajo y jefe de la SIDE, respectivamente.

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