Monzó abre ventanilla de votos para Kicillof y tensiona más con Vidal

Política

El peronista, exmacrista, no tardó ni una semana en retirar a sus diputados de Juntos por el Cambio y armó una cena con intendentes de la UCR para disputarle la jefatura opositora a la exgobernadora. Fuego cruzado y negociaciones para destrabar paquete impositivo de Axel en la Legislatura.

La tensión entre María Eugenia Vidal y Emilio Monzó no cede en vacaciones. El post macrismo expuso la interna abierta entre la exgobernadora y el expresidente de la Cámara de Diputados en la provincia de Buenos Aires, donde ambos ensayan una construcción política en paralelo pero con chances de confluir en las legislativas del próximo año. La disidencia de Monzó, que fracturó el bloque de Juntos por el Cambios en la Cámara de Diputados bonaerense, es explotada por Axel Kicillof, quien apunta a la mini bancada de seis legisladores que conduce el dirigente peronista, exmacrista, para destrabar el paquete impositivo que naufragó la semana pasada en el Senado provincial. Es que en la Cámara alta de la provincia Vidal tiene mayoría y tiene la llave para frenar o hacer avanzar iniciativas del kirchnerismo.

Monzó no esperó ni una semana para armar su propio bloque con los diputados que fueron electos en la boleta de Juntos por el Cambio. Y ya avisó que buscará ser gobernador en 2023, un cargo para el que también se posiciona Jorge Macri, intendente de Vicente López, y principal armador de Vidal en Buenos Aires junto con Néstor Grindetti, de Lanús. El expresidente de la Cámara de Diputados, que pasó de Cambiemos a ser ahora el principal aliado de Sergio Massa, despidió el año con una cena junto a un grupo de intendentes del interior de la provincia de Buenos Aires, como punto de largada de la construcción de un nuevo espacio político para el distrito. Alejado de Juntos por el Cambio (y particularmente del PRO), Monzó participó el último viernes por la noche de una cena política en el partido bonaerense de Rivadavia, organizada por el exdiputado nacional y exintendente de ese distrito, Sergio Buil, hombre cercano al extitular de la Cámara baja. El encuentro incluyó foto, y en ella aparece Monzó en el medio, rodeado por Buil y los intendentes Guillermo Pacheco (Pellegrini), Martín Randazzo (General La Madrid), Miguel Fernández (Trenque Lauquen), Javier Reynoso (Rivadavia), Eduardo Campana (General Villegas), Franco Flexas (General Viamonte) y Calixto Tellechea (Florentino Ameghino).

Durante la cena, los asistentes coincidieron en la importancia de la representación territorial y de poder alcanzar acuerdos entre distintos espacios políticos “para lograr las transformaciones que la provincia de Buenos Aires necesita”, según dejó trascender el anfitrión del encuentro en un comunicado. “Quiero agradecerle a Emilio y a cada uno de los intendentes”, expresó Buil y remarcó: “Los que sentimos el orgullo de pertenecer a esta provincia debemos construir desde la política un espacio amplio, que represente el sentir del bonaerense”.

El exdiputado nacional afirmó que “en la provincia de Buenos Aires hay que avanzar en cambios de fondo y para lograrlos se requiere del trabajo en conjunto entre dirigentes que comparten los mismos principios e ideas, más allá de las pertenencias partidarias”. Las diferencias entre Monzó y la cúpula del PRO afloraron en medio de la gestión del expresidente Mauricio Macri y llevaron a que, tras la derrota electoral que dejó a Juntos por el Cambio fuera del Gobierno, algunos diputados nacionales que integraron o integran esa coalición se mantuvieran cerca del dirigente díscolo. Una vez fuera del Congreso, Monzó bajó el perfil pero esos diputados mantienen latente la posibilidad de diferenciarse de Juntos por el Cambio, a lo que se suma ahora el encuentro con este grupo de intendentes del interior, como señales del inicio de un nuevo armado por parte del expresidente de Diputados.

Mientras tanto, en la Legislatura bonaerense, Monzó habilitó hace unas semanas atrás a su diputado, Guillermo Bardón, a conformar el bloque Cambio Federal, junto a Walter Carusso, Martín Domínguez Yelpo, Fernando Pérez y María Elena Torresi, para negociar con el kirchnerismo.

Alex vs. Axel

El vicepresidente del bloque de Juntos por el Cambio, Alex Campbell, explico que Kicillof “busca una victoria política a costa del esfuerzo de los bonaerenses. El proyecto se presentó en nochebuena y se pretendía aprobar en un trámite exprés. Es por eso que nos tomamos el tiempo para analizarlo y llevarle una propuesta acorde a la situación económica al Gobierno, pero no quisieron escuchar y siguen con este paquete impositivo que es un impuestazo para los bonarenses”. “Un impuestazo de esta magnitud sobre las familias bonaerenses, los sectores de la producción y el campo es perjudicar a los que producen y trabajan día a día para que la Provincia crezca”, agregó Campbell.

En la misma línea, Macri primo aseguró que desde la oposición, al no dar quórum en el Senado bonaerense para el tratamiento del proyecto de Ley Impositiva del Ejecutivo provincial, “no trabamos la gobernabilidad, sino que buscamos una ley de consenso”. “Esta ley es un proyecto de mucho impacto, extenso, complejo, si es necesario darle tratamiento en extraordinarias con algo consensuado lo haremos, nuestros equipos técnicos están dispuestos a trabajar y les daremos las herramientas pero con un consenso. No es el problema de interlocución sino que no diremos que sí a un 75 por ciento, a algo que supere la inflación”, afirmó el alcalde de Vicente López.

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