"Eran pobres contra pobres"

Política

En un tramo del reportaje, el «Pata» Medina dio su versión de los incidentes en la quinta de San Vicente.

Periodista: ¿Cuál es su versión de los incidentes con los restos de Perón en San Vicente?

Juan Pablo Medina: Mire, uno no puede olvidar la injusticia, es lo peor que nos puede pasar. Le sintetizo: llegamos con 1.900 trabajadores de nuestra seccional y nos pidieron que dejáramos banderas y bombos afuera. Cumplimos, les dije a los muchachos que aceptáramos porque finalmente estábamos allí nada más que por el respeto a Perón. La seguridad estaba a cargo de las 62, pero en verdad la ejercían los camioneros. Nos pusimos en un costado del palco. No llegaba nadie de otros gremios, lo que nos pareció sospechoso, más cuando desde el escenario nadie hacía mención a la llegada del Presidente Kirchner. Tampoco había vigilancia. Esperamos como 3 horas hasta que empezaron a llegar unos 300 del gremio camionero. Empezaron los roces, entonces yo hice extender como divisoria una bandera argentina de unos 30 metros. Después, entraron más camioneros con banderas, pancartas y palos, a ellos no les pidieron que las dejen afuera. Comenzaron los insultos y yo me subí al palco, dos veces, para pedir calma: no quería pelea de pobres contra pobres. Eso está todo registrado, aunque nadie lo pasó por la TV. Después empezó la batahola, empezaron a tirar piedras y botellas, nuestro compañeros los sacaron afuera a los camioneros, pero en la segunda intentona lograron entrar y con ellos el cajón al cual algunos se aferraban o se subían en una falta total de respeto al General. Saltaron los paredones, hubo agresiones de todo tipo, una guerra absurda, la conclusión -como le dije antes- de que se había planificado el desorden para que el Presidente nunca viniera. Y así fue.

P.: Es raro que un dirigente con su capacidad de movilización no se haya vinculado con el kirchnerismo. ¿Acaso no lo conoce a Carlos Kunkel, ya que habla de gente de base?

J.P.M.: No lo conozco, tampoco sé que sea de ninguna base. Pero, la verdad, es que mi problema -y el que va a impedir cualquier acercamiento con el Presidentees el ministro del Interior, Aníbal Fernández. Con él tengo un rosario de problemas, desde que era intendente en Quilmes ( aunque él, entonces, tuvo sus propios problemas) hasta cuando como seguidor de Carlos Ruckauf estuvo en el Ministerio de Trabajo provincial. Allí nos hizo la vida imposible cuando confrontamos con Sade, que renegociaba con el gobierno la construcción del estadio único, nos mintió impunemente - puedo demostrarlo-, nos echaron gente, fue el responsable de romper la paz social y gremial. No cumplió nada, mandó a reprimir, el estadio se suspendió, todavía falta terminarlo. Una vergüenza.

P.: Algo personal, ¿entonces?

J.P.M.:
Sí, no le quepa duda, es capaz de cualquier bolilla negra por no hablar de otras acciones, imposible un acercamiento, un hombre que ni siquiera está orgulloso de llevar, a continuación de Aníbal, el nombre Domingo como segundo.

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