9 de enero 2001 - 00:00

"Es el Sarmiento del siglo XXI"

Nunca Fernando de la Rúa esperó tanto de Domingo Cavallo, ni de la política, ni de la vida: que lo proclamasen, a sólo nueve días del inicio de la centuria, como «el Sarmiento del siglo XXI». Ese regalo que le hizo en público el ex ministro lo halagó mucho más que el alineamiento de Graciela Fernández Meijide detrás del proyecto de reelección para el año 2003. (Ver nota aparte.)

Fue a mediodía en el acto de presentación del nuevo directorio de una página de Internet sobre temas educativos que inspira el hijo «Aíto» del Presidente (un abogado con afición por la internáutica) adonde lucirá el ex ministro de Economía de Carlos Menem.

Entusiasmado por el honor de figurar en la lista de directores junto a Carlos Reutemann, Beatriz Nofal, Martín Varsavsky, el abogado transparentista Luis Moreno Ocampo, los abogados Andrés Delich y Enoch Aguiar y los maestros Juan Carlos Tedesco y Claudia Gómez Costa (de Pinamar), Cavallo subió el tono de la voz para declarar que De la Rúa «será recordado en la historia como el Sarmiento del siglo XXI» por haber puesto a la educación «en el primer lugar como política de Estado». No se avergonzó el Presidente por ese brindis; con modestia de estadista reconoció que si bien podía parecer un elogio exagerado, su gobierno « tiene la vocación» de Sarmiento al tener a la educación como «una prioridad del Estado nacional».

Representante

Cavallo había llegado a ese acto con algo de culpa por la contradicción del portazo de la semana pasada a integrar la comisión fiscal del gobierno. Había pedido bajo perfil por parte de la prensa y justificado la aceptación de ese cargo honorario porque se lo había pedido el empresario Varsavsky, un argentino que prosperó en el negocio de Internet afuera del país y que asesora a los De la Rúa en las movidas informáticas del gobierno. Ayer se entendió el interés de Cavallo por cuidar la relación con Varsavsky: el gobierno anunció que éste será designado representante personal del Presidente para buscar inversiones por el mundo. Un oficio que el ex ministro conoce bien y al cual cree podrá aportar más que como asesor fiscal.

El afecto con que lo trató De la Rúa al llegar al palacete de la calle Azcuénaga, casi esquina Santa Fe en la Capital Federal, obró como un primer ablande. Conversaron a solas unos minutos, luego se agregaron los otros directores (salvo Reutemann, ayer operado de las cervicales en Nueva York, y Tedesco, siempre complicado por sus cargos de pedagogo planetario) quienes fueron enterados por « Aíto» (ataviado de elegante sport, sin corbata, a diferencia de los otros funcionarios) de los detalles del proyecto. « Quiero expresar mis sinceras felicitaciones por esta iniciativa del portal educativo, que constituirá un hito que quedará registrado en la historia presidencial de Fernando de la Rúa», indicó el ex ministro de Economía cuando le tocó hablar sobre un podio en los jardines del petit hotel.

Ante la mirada del primer mandatario,
Cavallo agregó que «De la Rúa será recordado como el Sarmiento del siglo XXI, porque puso a la educación en el primer lugar como política de Estado».

«
Así como Raúl Alfonsín será recordado por la consolidación de la democracia y Carlos Menem por haber estabilizado la economía, De la Rúa lo será por haber colocado a la educación en un lugar prioritario.» Mirando al Presidente, lo halagó más: « Los avatares de la economía van a ser recordados como una anécdota».

El portal en realidad fue inaugurado el 18 de setiembre en el último acto al que asistió el cavallista ministro de Educación del primer gabinete de De la Rúa, el economista
Juan Llach, quien antes actuó como viceministro de Cavallo bajo el gobierno de Menem. Achatando los tiempos, el ex ministro pareció rendir un homenaje a su amigo ya fuera del gobierno; el énfasis del elogio lo puso a la cabeza de quienes aspiran a subirse al elenco. Cavallo no hizo un elogio banal al sarmientizar a De la Rúa. Cedió nada menos que el prócer con quien él quiso identificarse siempre. En un reportaje que le hizo este diario poco antes de las elecciones del 24 de octubre de 1999, cuando competía contra De la Rúa por la presidencia, dijo que él era el nuevo Sarmiento así como Menem debía ser equiparado con Sarmiento.

Embalado por el proselitismo,
Cavallo lo único que hacía era repetir un apelativo que usaba en su favor su amigo y asesor, el embajador y novelista Jorge Asís, quien siempre dijo que « Cavallo es nuestro Sarmiento».

La singular personalidad del cordobés inspiró antes otras comparaciones. Por ejemplo la que hizo un economista que fue empleado del ex ministro en la Fundación Mediterránea,
Ernesto N'Aux, en un libro publicado en la era de oro de Cavallo ministro, que lo comparaba con el general José María Paz. En ese libro, Menem era comparado con Juan Facundo Quiroga y el autor celebraba el matrimonio Menem-Cavallo en el gobierno como algo que no lograron Paz y Facundo, a quien identificaba N'Aux respectivamente con el álgebra y las lanzas.

Colaboración

Cavallo se pasó media tarde ayer en la sede de Educ.Ar. Cuando terminó el acto y el bautismo sarmientinos recorría por las agencias de noticias, el ex ministro se sentó con los otros directores del home site educativo a discutir cuál será la tarea de cada uno. Esa labor se extendió hasta pasadas las 17 de ayer.

Al salir,
Cavallo atenuó su actitud al señalar: «No estoy colaborando con el gobierno, estoy colaborando con la Argentina. Es mi deber y más que un apoyo al gobierno, es una obligación como presidente de un partido». También negó que hubiera dicho que no a la integración de la comisión oficial de reforma impositiva. La reforma impositiva impulsada por el gobierno, dijo, « es muy buena» y « el país la necesita». « Le enviaré a Chrystian Colombo un proyecto de agenda para la comisión técnica, integrada por especialistas en temas tributarios», remató Cavallo.


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