Evasivo Bergoglio sobre sacerdotes en política
-
Milei, en la cena de la Fundación Libertad: "Tarde o temprano la inflación y riesgo país se van a destrozar"
-
Kicillof recibió a las centrales sindicales y autoridades laborales provinciales en rechazo a la reforma laboral
Jorge Bergoglio estuvo ayer
secundado por el padre Guillermo
Marcó durante la misa en la
Catedral metropolitana en honor a
la canillita «Sarita», de 80 años.
«Nadie le da importancia al perfil del gorrión, sólo Dios. 'Sarita' tiene perfil de gorrión», continuó el prelado. La reivindicación de laicado efectuada por Bergoglio respondía tácitamente a las declaraciones del Papa que, pronunciadas en Verona, Italia,generaron inmediatas repercusiones en el clero criollo. Rodeado de todos los obispos italianos y ante 2.700 participantes, el Papa dijo que la Iglesia «no es ni pretende ser» un agente político, que no hace política y que lo único que pretende es contribuir a que se haga lo que es justo.
«Es necesario anteponer las exigencias de la Justicia a los intereses personales, o de un grupo, o del Estado», afirmó el Pontífice máximo.
El cardenal argentino, que avaló la presentación de Piña en Misiones, no pudo más que alinearse con el verticalismo de la Iglesia Católica y reivindicar el rol del laicado. «El Papa es nuestro máximo líder y coincidimos con él», deslizaron desde el Arzobispado.
Aunque Néstor Kirchner teme que la Iglesia Católica se transforme en una fuerza partidaria opositora, la intervención de Piña en Misiones está alejada de ese fin. Su rol, según afirman desde el Episcopado, es eminentemente institucional, en defensa de la Constitución local, pero no tiene ni tendrá tintes políticos partidarios. Siguiendo la lógica oficialista, el arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, asesinado por denunciar la existencia de escuadrones de la muerte, debería haberse abstenido de denunciar esas violaciones a los derechos humanos.
Ayer Piña explicó que su voluntad es «defender la democracia», al ser consultado sobre las declaraciones del Papa de que la Iglesia no actúa en política. «Nosotros no hacemos política, defendemos la democracia. Lo que entienden por política aquí es la lucha por el poder. Nosotros no pretendemos poder. Buscamos solamente defender la democracia», dijo el religioso de 76 años, primer candidato del Frente Unidos por la Dignidad.




Dejá tu comentario