Expansivo, Kirchner gesta ahora el ARI-K (vía Ocaña)
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Graciela Ocaña
Pero Rodríguez negó el salto. «Si quieren otro borocotazo, no piensen en mí», dijo la legisladora que arrastra más de un forcejeo con Carrió. El más estruendoso fue el choque por el proyecto de ligadura de trompas: Carrió en contra; Rodríguez a favor.
Si Rodríguez era un objetivo preciado, no era el único. En rigor, el propósito de Ocaña, que pidió que le permitieran mantener su procedencia política del conurbano -es de La Matanza-, es ser el puente de oro para dirigentes de segunda y tercera línea ligados al ARI.
Tanto trajinó la «Hormiguita» que hasta incomodó a algunos jefes del peronismo kirchnerista que se quejaron porque les abrió sucursales K en sus distritos sin avisarles.
Además de Ocaña, el PV tendrá un staff que en el gobierno consideran de «buen perfil»: el ex basquetbolista cordobés Héctor «Pichi» Campana, la senadora por la Ciudad de Buenos Aires Vilma Ibarra y la pampeana Lucy de Cornellis, de la asociación Mujeres en Lucha.
De Cornellis militó en el ARI y aparece en los planes del oficialismo como una figura atractiva. A Campana, Ricardo Jaime lo sentó en el despacho presidencial. Vilma tributa al jefe de Gabinete y será su delegada en el PV junto a Diego Kravetz, jerarca de los diputados porteños.
Ese club se sumará a un elenco estable. La vice del partido recaerá en Aldo «Gaucho» San Pedro, protokirchnerista que llegó a senador bonaerense y que fue el que caminó provincia por provincia para que el PV preserve su reconocimiento legal como logo electoral.
En ese paquete entran otros ex frepasistas, como San Pedro, la diputada Diana Conti y el mendocino Juan González Gaviola, que fue interventor del PAMI hasta la llegada de Ocaña, y de ese sillón saltó al exilio dorado que representa la Superintendencia de AFJP.
Ocaña reemplazará al frente del PV a Alberto Fernández que se cobijaba en ese sello antes de treparse, cuando los vientos eran más dulces, a la jefatura del PJ porteño, menú que le preparó un eficiente Ramón Ruiz, interventor del partido en la Capital.




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