4 de febrero 2026 - 11:17

Famosos que incursionan en la industria textil cruzaron al Gobierno tras los dichos de Luis Caputo y reclamaron por una baja de impuestos

La industria textil y el Gobierno mantienen un fuerte cruce. Mientras empresarios denuncian niveles récord de capacidad ociosa y fuerte caída del empleo formal, desde Casa Rosada defienden la apertura y aseguran que la ropa esta "subsidiada".

Empresarios del sector le respondieron a Caputo y Adorni tras sus dichos sobre los costos.
Empresarios del sector le respondieron a Caputo y Adorni tras sus dichos sobre los costos.

El Gobierno mantiene un fuerte conflicto con la industria textil y, mientras desde Casa Rosada defienden la apertura de importaciones y acusan al sector de estar históricamente "protegido", distintos empresarios denuncian niveles récord de capacidad ociosa, fuerte caída del empleo formal y reclaman por una baja de impuestos para mejorar la productividad.

Los datos productivos respaldan la gravedad de la situación que relatan los empresarios. Según un informe de la Fundación Pro Tejer, en noviembre de 2025, la industria textil registró una caída interanual del 36,7%, y si se compara con igual mes de 2023, la contracción alcanza el 47,6%, el peor desempeño entre todos los sectores industriales.

Sin embargo, la respuesta del Gobierno ante el reclamo del sector fue tajante: “El sector textil es también un caso emblemático de un sector que ha sido protegido durante muchísimos años (...) Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo", sentenció al respecto el ministro de Economía, Luis Caputo.

El discurso del Gobierno

La polémica entre el sector productivo y el Gobierno se reavivó luego de los dichos de Caputo, que tuvieron lugar el pasado martes. Ante el revuelo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, salió a defender la política de apertura de importaciones impulsada por el Gobierno y relativizó su impacto sobre el empleo, uno de los grandes reclamos de los textiles.

En una entrevista televisiva, el funcionario argumentó que la prioridad oficial es proteger el poder adquisitivo de los consumidores y evitar que los argentinos paguen precios sensiblemente más altos que los internacionales. “Nosotros no tenemos que proteger industrias, tenemos que proteger el interés de todos los argentinos. Y hacer eso es evitar que paguen 40% más un caño o una remera cuatro veces más o un jean seis veces más de lo que los argentinos lo pueden comprar en otro lado”, detalló.

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Durante la entrevista, Adorni fue consultado por el posible impacto que tiene la apertura comercial sobre el mercado laboral. “Vos vas a comprar un jean acá y te cuesta u$s100. Importarlo te cuesta u$s25, entonces lo importás. Explicame, ¿dónde se pierden puestos de trabajo?”, repreguntó irónicamente.

Las declaraciones de Adorni continuaron la línea argumentativa que planteó el día anterior el ministro de Economía quien habló de la actividad de dicha industria y analizó: “El sector textil es un caso emblemático de una actividad que fue protegida durante muchísimos años. Siempre se argumenta que hay 50.000 familias que viven de esto, pero al mismo tiempo hay 47 millones de argentinos que terminaron pagando la ropa y el calzado hasta diez veces más caros que en el resto del mundo para sostener ese esquema. Eso perjudica especialmente a los que menos tienen”, afirmó.

“Las 50.000 personas que trabajan en el sector no son millonarias. Quienes realmente se beneficiaron fueron los dueños, a quienes conozco desde hace muchos años, y a los que les fue muy bien gracias a que los argentinos subsidiamos ropa hasta diez veces más cara. Lo que no se paga de más en indumentaria queda disponible para gastar en otras cosas, y esos recursos se terminan destinando a otras industrias. No todos van a reaccionar igual: habrá que competir por diseño”, sentenció.

La industria textil denuncia una crisis productiva

Del otro lado del mostrador, referentes del sector textil comenzaron a visibilizar las consecuencias del impacto del contexto económico, la caída del consumo y la apertura importadora. La empresaria, y participante de MasterChef Celebrity, Marixa Balli, relató que debió cerrar de su histórico local en el barrio porteño de Flores, tras atravesar un año que definió como especialmente adverso.

“El 2025 fue el peor año. Cerré el local porque no va la gente, no te compra y eso te agota”, aseguró. Según detalló Balli, la decisión llegó como consecuencia de la combinación de menores ventas y menor circulación en la zona la obligó a reducir su estructura, rescindir contratos y achicar su negocio.

“Desde 2005 hasta ahora no me había pasado”, afirmó sobre el impacto en Xurama, su marca de ropa y calzado. Actualmente mantiene un local más pequeño sobre la avenida Rivadavia, donde realiza una liquidación total. “Cerré todo y dejé un local chiquito porque voy a cambiar de rubro”, adelantó.

Tras relatar su actualidad, Balli también apuntó contra Caputo por sus declaraciones: "Sos ministro y trabajás en la política argentina, no podés decir que nunca compraste ropa en Argentina, porque aparte tenés la posibilidad de viajar. La gente que vive en Argentina y que no puede viajar y apenas puede pagar el boleto de colectivo... es ofensivo esto".

En este escenario, la empresaria apunto contra la carga impositiva en el sector: "Tenés que pagar cargas sociales, 35% de ganancias, ARBA y todo lo que hay que pagar. Los impuestos son muy caros. Bajen los impuestos y todo va a ser mucho más normal. Colaboren no solo con las grandes empresas que son millonarias, sino con las pymes. Este país se sostiene con los trabajadores".

Otra de las voces del sector que cruzaron al funcionario fue la de Benito Fernández, quien también decidió cerrar su línea de Prêt-à-porter y concentrarse exclusivamente en la alta costura, luego de atravesar —según relató— su tercera quiebra produciendo en el país.

“Por tercera vez me fundí en la Argentina: en 2001, en 2020 y ahora en 2025”, resumió. La unidad que cerró empleaba a 14 personas y trabajaba con ocho talleres externos. Fernández aclaró que la decisión no respondió a una caída puntual de ventas, sino a un esquema económico que considera inviable.

“¿Cómo se puede invertir con una presión impositiva del 52%? Yo no pido subsidios ni regalos, pido reglas que permitan trabajar”, sostuvo. En comparación con otros países, afirmó: “España y Brasil hicieron esto hace décadas y hoy son potencias en moda. Acá hay talento y diseño, pero no hay acompañamiento”.

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Balli apuntó contra Caputo por sus dichos sobre el sector.

Balli apuntó contra Caputo por sus dichos sobre el sector.

Sobre el debate, Fernández aclaró que no se opone a la apertura de importaciones, pero si puso el foco sobre la necesidad de una transición: “Que Argentina se haya abierto tanto me da pánico. Las grandes marcas pueden bajar precios trayendo todo de China, pero los perjudicados son los talleres y las marcas chicas”.

El clima de enojo se trasladó también al plano gremial y empresario. Sergio Colatti, dueño de la firma textil This Week, calificó de "payaso" al ministro Caputo, mientras que Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, también cargó contra el titular del Palacio de Hacienda y Adorni.

“La realidad es que este señor es un payaso. No merece ningún tipo de respeto de nosotros", afirmó Colatti en declaraciones radiales. El empresario sostuvo que el ministro habla desde un entorno reducido de grandes marcas y desconoció la situación del resto del sector.

Drescher, por su parte, expresó estar “muy desilusionado” y “triste” por las declaraciones oficiales. “El 80% de los empresarios votamos a este Gobierno esperando que cambie la situación y vemos que no está pasando esto. La sensación que tengo es que se han convertido en parte de la casta”, señaló.

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