15 de diciembre 2010 - 22:00

Fin al misterio del cuarto muerto: "Estaba asustado en casa de un amigo"

La confusión por la muerte de Valero se inició con una afirmación del director del Sistema de Atención Médica de Emergencia, Alberto Crescenti.
La confusión por la muerte de Valero se inició con una afirmación del director del Sistema de Atención Médica de Emergencia, Alberto Crescenti.
El misterio por la confirmación de una cuarta víctima mortal tras los violentos incidentes entre vecinos, punteros políticos y ocupas del Parque Indoamericano llegó a su fin. Como sostuvo el Gobierno nacional desde un principio, no existió "el cuarto muerto".

Según reveló el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, Julio Valero, de 19 años, sufrió algún tipo de herida durante los enfrentamientos del viernes pasado, fue trasladado hasta una ambulancia del SAME, pero se asustó, se bajó y se refugió en la casa de un amigo en una villa cercana a Villa Soldati.

"Anoche (martes) apareció el muchacho que todos daban por muerto", indicó Fernández. "Estaba en la casa de un amigo en una villa porque temía que la policía lo ubicara", completó. "Ayer (martes) hubo declaraciones de la mujer. Ella confirma que se bajó de la ambulancia, se asustó y se fue a la casa de un amigo", puntualizó.

La confusión por la muerte de Valero se inició con una afirmación del director del Sistema de Atención Médica de Emergencia, Alberto Crescenti, que depende del Gobierno porteño. El mismo día de los incidentes, pasadas las 20 horas, Crescenti informó que un chofer de la ambulancia que presuntamente iba a trasladar a Valero le contó que ese vehículo fue interceptado por un grupo de desconocidos armados, que bajaron al joven herido y que lo remataron de al menos un tiro en la cabeza.

Según la versión que divulgó Crescenti por cuatro canales de TV, tanto el conductor como un médico tuvieron que huir del lugar por temor a ser atacados. En ese relato, el jefe del SAME no aclaraba si el personal del SAME llegó a trasladar al herido, si lo dejaron abandonado o si había escapado por sus propios medios.

Con la versión de Crescenti instalada en los medios de comunicación televisivos, las radios, los portales de noticias en Internet y los diarios del sábado siguiente dieron por confirmada la noticia. Sólo un vocero no identificado de la Policía Federal se animó a desmentirlo, al aseverar que ningún fallecido había ingresado a un Hospital de la ciudad.

La confusión se alimentó cuando Alfredo Ayala Amoraga, de la Asociación Civil Federativa Boliviana (ACFB), ratificó el crimen y aseguró que el cuerpo ya estaba en la morgue judicial. "Se tuvo que hacer un ADN con su hijo de seis años para constatar que fuera él. No se sabe cómo apareció en la morgue", explicó.

Pero pocas horas después que Ayala Amoraga diera su información, el fiscal de instrucción porteño número 24, Sandro Abraldes, a cargo de la pesquisa por los incidentes certificó que eran "tres los muertos" del Parque. La fiscalía de Abraldes había sostenido que las autoridades de la morgue judicial le comunicaron que no tienen registros de que exista una cuarta víctima.

Ante la equivocación, el ministro de Interior, Florencio Randazzo, fustigó a los medios. "Nos tienen acostumbrados a decir falacias", sostuvo al ratificar una vez más que "no hay cuarto muerto", que nunca "existió".

• Son tres los muertos

Los primeros asesinatos ocurrieron el martes cuando policías de la Federal y la Metropolitana de Mauricio Macri intentaron desalojar a los usurpadores y en esa refriega cayeron abatidos el paraguayo Bernardo Salgueiro, de 22 años, y la boliviana Rosemarie Churapuña, de 28 años.

El jueves siguiente, cuando los vecinos de Soldati decidieron sacarlos del predio con ayuda de barrabravas y punteros políticos -que según Fernández están vinculados al PRO y el duhaldismo- fue asesinado a balazos el boliviano Juan Quispe Castañeta, de 39 años.

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