El presidente de la Convención Nacional de la UCR, Hipólito Solari Yrigoyen, confirmó que la próxima reunión del máximo órgano partidario será en noviembre, después de la elecciones presidenciales.
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"La Convención debe reunirse una vez al año y lo hará en noviembre", sostuvo Solari Yrigoyen en declaraciones a Noticias Argentinas, al tiempo que agregó que no se hará antes "porque interrumpiría la campaña".
A pesar del cuestionamiento de grupos de convencionales por la postergación del encuentro, que había sido convocado formalmente para julio, la cumbre no se realizará hasta que no se difunda el "escrutinio definitivo" de las presidenciales de octubre, adelantó el histórico dirigente radical.
Solari Yrigoyen desestimó en este marco las denuncias ante la jueza electoral María Servini de Cubría y sostuvo que la fórmula presidencial de Ricardo Alfonsín y Javier González Fraga "ya fue proclamada por el Comité Nacional" luego de que se convocara a internas y se bajaran los precandidatos Julio Cobos y Ernesto Sanz.
"Mi obligación es convocar a una convención antes de que termine el año y lo haré en noviembre porque hay convencionales que ahora están en campaña", indicó el sobrino nieto del prócer radical.
Por la fecha, entonces, el máximo órgano deliberativo y resolutivo del partido no podrá proclamar la fórmula ni la política de alianzas ni avalar la plataforma electoral, por lo que se circunscribirá a "analizar todo el año eleccionario", señaló Solari Yrigoyen.
Con la renovación de las autoridades partidarias fijada para diciembre, todo indica sin embargo que la cumbre será caldo de cultivo para el debate sobre el tema, uno de los más espinosos para el futuro del partido.
El plenario de la Convención, que estaba previsto para la última semana de julio, fue suspendido a raíz de un pedido de la cúpula partidaria, encabezada por los alfonsinistas Ángel Rozas, Ricardo Gil Lavedra, Gerardo Morales y Ernesto Sanz, en medio del hervidero en las bases radicales por el acuerdo electoral con Francisco de Narváez, que desplazó al eje progresista que impulsaba un acuerdo con el socialismo de Hermes Binner.