Fiscal pide al juez indagatorias por causa Ciccone
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El pedido de indagatoria también alcanzó a Pablo Amato, exyerno de Ciccone y Director de la Compañía de Valores Sudamericanas (CVS); de Sergio Gustavo Martínez y Jorge Capirone, ambos de The Old Fund.
En la misma presentación, el fiscal pidió la citación como testigo del banquero Jorge Brito, titular del Banco Macro, así como de integrantes de la Cooperativa de Crédito Marítima del Sur Ltda porque considera "necesario ahondar respecto al origen de los fondos que permitieron a la empresa The Old Fund aportar el dinero suficiente para lograr el levantamiento de la quiebra de Ciccone Calcográfica SA y su posterior acogimiento a un plan de facilidades de pago a fin de cancelar la deuda que tuviera esta con la Administración Federal de Ingresos Públicos".
Di Lello recordó los préstamos otorgados por Banco Macro y al acreditarse que entre 2011 y 2012 "la Cooperativa firmó préstamos con garantías de mutuos a favor del Asociado The Old Fund".
Para el fiscal, el hecho imputado es que "con fondos cuyo origen fueron puestos en duda", Vandenbroele y Martínez adquirieron Ciccone y mostraron el consecuente interés en lograr un contrato con el Estado Nacional para obtener el contrato de impresión de billetes.
Según agregó, en esa instancia intervino Boudou porque se "habría interesado en la operación comercial".
Sobre Reinwick, el fiscal quiere saber qué rol tuvo en la maniobra porque, si bien al declarar como testigo dijo que él no tenía ninguna vinculación con la firma, habría firmado algunos documentos que indicarían lo contrario.
En tanto, a Ciccone y Amato les imputó el haber tenido participación en la maniobra de la venta de la empresa y su posterior contratación con el Estado en la impresión de billetes, "a fin de delinear la forma en que se procedería a conformar a los acreedores de la quiebra y la nueva estructura corporativa".
"El levantamiento de la quiebra y el otorgamiento de un beneficioso plan de pago de las deudas que mantenía la empresa, se habría instrumentado con la connivencia de funcionarios de la AFIP" y en ese marco se da la supuesta intervención de Echegaray.
En ese sentido, recordó que el 12 de julio de 2010 la AFIP pidió a un juzgado comercial la quiebra de Ciccone, que fue decretada, pero en agosto del mismo año el organismo, tras un pedido de la familia, se mostró dispuesto a otorgar un plan de facilidades de pagos.
Ello luego de obtener un dictamen favorable de Boudou mientras era Ministro de Economía; y también con algo llamativo que remarcó Di Lello: la AFIP había pedido de 2007 a la fecha unos 500 pedidos de levantamiento de quiebra y facilidad de pagos, y sólo pidió opinión antes de expedirse al Ministerio de Economía.
El fiscal dio por acreditado las reuniones entre Boudou y demás implicados, incluso con Vandenbroele a quien el Vicepresidente negó conocer, "en las que se resolvía la forma en que los capitales privados interesados se quedarían con una de las únicas empresas dedicadas a la fabricación de billetes del país".
"Sin perjuicio que la existencia de una relación de amistad o de simple conocimiento mutuo entre Amado Boudou y Alejandro P. Vanderbroele, no es el único elemento determinante en esta investigación que demostraría que el funcionario público se interesó en el trámite del levantamiento de la quiebra de la empresa Ciccone", sostuvo Di Lello quien recordó las declaraciones testimoniales que hubo en ese sentido.
Sobre la relación de Boudou y Vandenbroele, el fiscal recordó que un departamento del cual es titular el Vicepresidente fue alquilado a Fabian Carosso Donatiello, socio de Vanderbroele en la sociedad Agroibérica de Inversiones SA.
Di Lello explicó que lo que se investiga el "accionar de un funcionario público y el ejercicio de una influencia jerárquica sobre autoridades competentes para que se expidan de acuerdo con el interés buscado".
Ahora la decisión quedará en poder del juez Lijo quien tendrá que delinear los hechos que imputa, que puede o no coincidir con el fiscal, así como de las indagatorias que disponga. Ese podría ser un primer punto de conflicto con el fiscal.
Pues Lijo ya otorgó el rol de querellantes a Reinwick y Ciccone y al igual que Echegaray los convocó como testigos, con lo cual rechazó que sean imputados en la causa tal cual ahora sí lo pide al fiscal al reclamar que fuesen llamados a indagatoria.
En paralelo, Lijo investiga a Boudou y su entorno por presunto enriquecimiento ilícito.




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