Adolfo Rodríguez Saá no le podrá reprochar a Carlos Menem lo que sí le recrimina Felipe Solá: que haya ingresado a la provincia de Buenos Aires de la mano de un extrapartidario, Luis Patti. Rodríguez Saá se preparaba anoche para hacer lo mismo: comió con Melchor Posse. El ex secretario de Seguridad Social de la gestión de Fernando de la Rúa intentó convencer al puntano de que podría volcar en su favor a medio radicalismo bonaerense, el que no controla Leopoldo Moreau. Grandilocuente, Posse. No es tan fácil que toda esa fracción de su partido concurra a votar a un peronista, sobre todo cuando uno de los líderes del sector, Enrique «Japonés» García, está por postularse como candidato a vicepresidente (acaso acompañando al chaqueño Angel Rozas).
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Rodríguez Saá igual se entusiasmó. El ex frondicista Posse evocó aquella coalición cacofónica de 1973, el Frejuli, en la que él participó como integrante del MID. Le resultó simpático al puntano el ejemplo, aunque se mostró más interesado en saber qué hará Gustavo Posse, el hijo de su contertulio, que hoy maneja «los fierros» en San Isidro y dentro de la UCR. Curiosidades de la vida, Melchor (o «Cholo», como lo conocen sus amigos) se reencontrará con viejos conocidos en el entorno de Rodríguez Saá. Juan Manuel Palacios y Hugo Moyano son sólo dos de ellos. También lo espera Aldo Rico, con quien Posse intentó una mediación en Semana Santa de 1987, en la Escuela de Infantería, para escándalo de toda la UCR. Informate más
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