En esos años no existía Internet, tampoco el fax, ni la telefonía móvil. Todo se manejaba a través del teléfono y la correspondencia. En ese entonces, algunos pocos diplomáticos de carrera recibían un informe quincenal de un observador calificado sobre la situación argentina y del Palacio San Martín. El correspondiente al 31 de octubre de 1978, entre otras cuestiones, informó:
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- El martes 24 "Clarín" publicó un "gabinete fantasma" próximo a ser anunciado por el presidente Videla. A partir de ese momento todos los sectores afines a Videla reaccionaron violentamente. Los nombres de Alberto Rodríguez Varela y Juan R. Llerena Amadeo no coincidían con la imagen de hombre moderado y democrático que habían fabricado de Videla. Los que durante dos años y medio se dedicaron a "vender humo" se pasaron de bando y comenzaron a boicotear al presidente. La Armada se encuentra en total ebullición. No perdonan lo de Montes y ya están pensando en proponer una nueva reunión de la Junta Grande. El viernes 27, Videla lo llamó a (Horacio) Liendo a las 20.30 (ya Montes había renunciado). Le dijo que no entendía la actitud de Montes.
La Armada objetó que el presidente no hubiera defendido del manoseo a su ministro... y tampoco se entendía cómo se podía sacar al canciller 72 horas antes del 2 de noviembre (día que concluían los trabajos de la comisión mixta argentinochilena).
- Carlos (Guillermo) Suárez Mason (comandante del Cuerpo I), le dijo anoche a Horacio Hueyo, que lo fue a invitar para almorzar con Ricardo Balbín, que Videla es un "inepto" que "no entiende nada de nada". "En mi comando todo el mundo lo critica aunque yo no lo permita." Suárez Mason opinó de su comandante: "Viola es un amigo, por eso lo defiendo, pero le queda grande el traje... yo saqué más votos que él" (alude a la reunión de altos mandos del Ejército que se realizó para designar al sucesor de Videla).
- Hasta el presente, como en las negociaciones del Alto Paraná, en las negociaciones con Chile todo se movió en un plano idílico por la censura que ellos impusieron a la prensa. En los últimos 10 días viajaron a Santiago de Chile dos misiones especiales de la Argentina (a las que habría que sumarles las anteriores). La primera misión fue la del general Villarreal. Fue a concertar una entrevista presidencial para el 5 de noviembre y volvió con las manos vacías. Pinochet le preguntó si iba en nombre de la Junta Militar.
La segunda misión estuvo integrada por Bignone, Fracassi y Lami Dozo. Los tres secretarios de las FF.AA. pudieron acordar que el 2 de noviembre se dará un comunicado exponiendo los acuerdos alcanzados. Los desacuerdos se continuarán tratando hasta el 10 o 12 de noviembre. La Argentina varió su posición: hasta ese entonces sostenía que el acuerdo debía ser total, o de lo contrario no había nada. Era una forma de presión. Ahora sostiene que pueden haber acuerdos parciales.
- El 10 de octubre, Miatello apreció que si había ocupación (de alguna isla en disputa), tenía que ser una vez fracasadas las negociaciones. No antes. Que Chile, ante el fracaso de las negociaciones, tendría una misma respuesta política, aunque distinta respuesta militar, según sea las islas que se ocupen.
- Lo difícil es imaginar un acuerdo honorable que incluya tierra (en disputa, para los chilenos). Luego de la campaña de prensa montada aquí, de que no se va a entregar la soberanía, bla, bla, la Cancillería esta muerta, todo el mundo en los pasillos especulando. No sería difícil que los subsecretarios sean civiles.
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