Los dos hinchas de Racing, Alvarez y Kirchner, no eludieron un dato de su club que sorprendió a Duhalde. Existe la convicción de que Racing obtuvo sus tres títulos (l949, '50 y '5l) merced a la generosidad de un fanático poderoso en la compra de determinados cracks: el entonces ministro de Hacienda Ramón Cereijo (tanto que al club entonces se lo llamaba «Deportivo Cereijo»).
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Por si fuera poco, en aquella época se construyó el estadio llamado Presidente Perón. A pesar de esto, hace poco relató un jugador de entonces (el wing Ezrah Sued, quien jugaba con lentes de contacto), que aquella final del '5l entre Racing y Banfield -de la cual Duhalde estaba tan resentido porque su equipo entonces perdió por uno a cero- no tuvo en la ocasión ningún tipo de respaldo peronista.
Por el contrario, antes del partido, Eva Perón le recomendó a Cereijo -y todo el mundo sabe cómo eran las recomendaciones de Evita- que Racing ya había obtenido dos campeonatos y sería bueno, para los sectores populares, que un equipo chico, humilde, triunfara para satisfacción de los pobres.
Hubo conciliábulos en el equipo de Racing por esta cuestión, pero diez minutos antes del encuentro, los jugadores se juramentaron: «Vamos al frente». Ganó Racing el campeonato y, por esas circunstancias de la vida política y económica, se supone, Cereijo debió renunciar a los pocos meses a su cartera. Kirchner y Alvarez contaron esa historia con orgullo, casi como una advertencia: en aquel 1951 ellos también hubieran sido disidentes en el peronismo.
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