El Consejo de Administración del Hospital Pediátrico Juan P. Garrahan comenzará hoy los «sumarios internos» que buscarán determinar el grado de responsabilidad del personal no médico que paralizó esa entidad durante 31 días -en el marco de una huelga-, al analizar su desempeño en el cumplimiento de las guardias mínimas.
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El conflicto, que comenzó en abril, ingresa esta semana en un definitivo capítulo, luego del fallo judicial de la Sala VIII de la Cámara Nacional del Trabajo, que autorizó a los directivos del hospital a iniciar sumarios y eventualmente aplicar sanciones disciplinarias al personal que se plegóa las medidas de fuerza. El asesor legal del Consejo, Enrique Cárrega, fue muy claro: «Los sumarios serán muchos, pero las sanciones no serán indiscriminadas. Evaluaremos caso por caso los daños provocados por la actitud de cada huelguista, su conducta y sus antecedentes disciplinarios en el hospital».
Esta semana, la comisión-Garrahan volverá a reunir su tropa en asamblea para votar un nuevo paro o aceptar una impasse que habilite el diálogo con las autoridades del Consejo de Administración del hospital y del Ministerio de Trabajo, con una variante: más amplios, los sindicalistas duros de la comisión interna, entre ellos Gustavo-Lerer -de cuño trotskista-, propondrán que la asamblea no se realice hoy lunes, como es habitual, sino «otro día de la semana». Esto demuestra que ya se sienten presionados por lo largo de la medida y por la opinión pública, que ya comenzó a tomar nota de que en este conflicto anidan intereses políticos muy claros que exceden el marco del conflicto salarial. Tener presente la cantidad de empleados que acataron las medidas de fuerza -el viernes eran 79-ayuda a mensurar la pérdida de fuerza de un reclamo, que se consumió en la dinámica no dialoguista que impuso el líder trotskista Gustavo Lerer. Pablo Micheli, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), estimó necesario declarar una impasse en la lucha -que lleva 31 días-para abrir una convocatoria a paritarias y destrabar el conflicto.
• Críticas
El sindicalista se paró frenteal conflicto con críticas a las dos partes: la posición dura del gobierno por «no convocar a la mesa de negociación» y también a Lerer, por su política de «paro permanente». Mientras tanto, sugirió que «el Ejecutivo debe dejar de jugar a quién es más duro o llega más lejos y llamar inmediatamente a negociaciones salariales». Tampoco avaló el secretario la decisión del personal no médico de marchar el viernes último junto con sectores piqueteros duros desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo, aunque aclaró: «Respeto la decisión de la asamblea y de la junta interna de delegados del Garrahan, pero no es compartido por ATE». El conflicto entró en « ebullición» cuando los trabajadores rechazaron el aumento de 20 por ciento que ofreció el gobierno y decidieron reanudar la lucha el 1 de agosto, lo que provocó una respuesta cortante del gobierno: «Nohabrá nuevas ofertas para los trabajadores del Garrahan». Ya en vía legal, hoy el Consejo inicia los sumarios que analizarán la conducta de los huelguistas y evalúa posibles sanciones .
En tanto, el abogado estatal Horacio Meguira, adelantó que presentará «un recurso extraordinario» ante la Corte Suprema de Justicia para apelar esta medida y aseguró molesto: «Vamos contra el ministro de trabajo, Carlos Tomada. Fue negligente al reglamentar las guardias mínimas, tomó parte en lugar de mediar y recordó, además, que los empleados tendrán derecho a defensa tal como lo establece la Constitución nacional en su artículo 17». El jueves pasado, el personal comenzó a cobrar sus haberes con descuentos de entre $ 170 y $ 200 por los días en los que llevaron adelante la huelga, lo que equivale a la mitad de la quita, ya que será descontada en dos veces.
• Aclaración
No obstante, el Consejo de Administración aclaró que desde el 10 de agosto «no se suspendióninguna cirugía» y que mejoró «la cobertura de los pacientes internados y aumentó la asistencia de personal», aunque la fría estadística indica que desde abril y hasta agosto, casi 180 cirugías debieron postergarse a causa de las sucesivas huelgas y miles de consultas no programadas debieron suspenderse con el agravantede desconocer dónde fueronderivados los pacientes, dado que al Garrahan concurren menores de todo el país. Los trabajadores del Garrahan reclaman un salario mínimo de $ 1.800, un adelanto de $ 600, 2% de aumento por año de antigüedad y una jornada laboral de seis horas.
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