19 de febrero 2007 - 00:00

Garré desgasta más enlace con la OTAN

En una semana, la ministra Nilda Garré dio un confuso marcha atrás en la decisión de abandonar el vínculo militar con la OTAN. Cerró la agregaduría militar de Bélgica, nexo directo con la Alianza Atlántica, y ahora a instancias de la cancillería trasladó esas funciones a otro uniformado argentino destinado en Mons, Bélgica, quien acumulará las responsabilidades ante la OTAN. La medida no termina de convencer a los actores externos que siguen de cerca el cambio en el alineamiento protagonizado desde la asunción de Garré. ¿Cómo interpretarán los aliados el gesto de bajar de jerarquía el vínculo por la vía de anexar la representación en un militar que cumple otras funciones?

Todo comenzó el 28 de diciembre de 2006: la ministra de Defensa había enviado una comunicación al canciller Jorge Taiana con la reformulación del sistema de agregados militares en el exterior. La máxima que rige el cambio, clara síntesis de la ideología que domina las decisiones del ministerio, está en una sola frase: «No habrá reemplazos de militares en los destinos del exterior que estén bajo comandos o autoridades internacionales que no sean de las Naciones Unidas (ONU) o la Organización de Estados Americanos (OEA)». En alusión directa a estructuras que están o estuvieron bajo el liderazgo de los Estados Unidos, como si nada hubiese cambiado en la OTAN desde la Guerra Fría, cuando la seguridad europea requería de presencia militar norteamericana. Por eso comunicó a Taiana que caducaba la misión humanitaria desplegada en Kosovo (además de la supresión de la agregaduría de Bélgica), 39 militares (regresan al país en marzo) de la Compañía de Ingenieros Conjunta Kosovo (CICK) que cooperan dentro de la fuerza internacional liderada por la OTAN, en la reconstrucción (puentes, escuelas, estructuras edilicias, etc.) de la provincia de Serbia, devastada por la guerra étnica que llevó adelante el dictador Slobodan Milosevic.

También se mencionaba en el fax la iniciativa de designar por primera vez un «coordinador» de Defensa que esté por encima de todos los agregados militares en los Estados Unidos.

Algo hay porque aún está en el país el brigadier Luis París, quien estaba designado para el puesto de agregado de defensa y militar en Washington.

El retraso tiene lógica: antes tiene que asumir y presentar sus cartas en el Pentágono el nuevo «coordinador» de Defensa. Circuló el nombre y el dossier de Julián Licastro, ex cónsul y ex embajador en Perú, aunque el postulante desearía más funciones, por caso ser delegado ante la Junta Interamericana de Defensa (JID) para balancear su performance anterior en la Cancillería. Otro nombre en danza es Germán Montenegro, actual subsecretario de Asuntos Técnicos Militares, ex agente de inteligencia de la Fuerza Aérea, ex funcionario de la Policía de Seguridad Aeronáutica (PSA).

La revelación del abandono del vínculo con la OTAN que hizo en exclusiva este diario provocó un revuelo en ambientes y gabinetes de analistas de países extranjeros. No habrá reconocimiento público, pero la clausura de la oficina militar argentina en Bruselas dejó sin misión y función al uniformado de aquel país que presta servicios en la Embajada de Bélgica en Buenos Aires. Como se sabe, en el lenguaje diplomático, la reciprocidad de asignación de personal es una medida de la importancia que se otorga a las relaciones con el país anfitrión.

  • Recomendación

    Para enmendar el yerro político, Garré accedió a la recomendación de la Cancillería: acumular funciones de enlace con la OTAN en un militar (comodoro) que está destinado en SHAPE, acrónimo de Supreme Hedquarters Allied Powers Europe, uno de los dos comandos estratégicos de la Alianza Atlántica, ubicado en la ciudad de Mons, Bélgica. Lo comanda el general norteamericano de cuatro estrellas John Craddock, el mismo que como titular del Comando Sur del Ejército norteamericano visitó a Garré y no hubo registro fotográfico para los medios de prensa.

    Este aviador militar que ahora acumula funciones ante la OTAN iba a ser reemplazado en 2008 por un marino a quien ya se le comunicó oficialmente que no viajará. Es decir que el «flamante enlace» resuelto por Garré es a plazo fijo: expira en 2008. Para agregar más confusión, ni el comodoro ni sus superiores en SHAPE encuentran la vuelta para justificar su permanencia más allá de marzo próximo porque su misión específica es atender y coordinar los requerimientos de la Compañía de Ingenieros Conjunta Kosovo que, como se dijo regresa al país a principios de ese mes.
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