El Senado le pedirá al gobierno que se abstenga de votar en contra del régimen castrista en Cuba, durante la reunión de la oficina de derechos humanos de las nacionales que se celebrará en Ginebra (Suiza) el mes que viene.
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Ayer, la Comisión de Relaciones Exteriores consensuó por amplia mayoría apoyar una iniciativa de Eduardo Menem. El riojano, que ocupa la titularidad de esa dependencia parlamentaria, propuso que la Argentina no condene al régimen de La Habana mientras persista el embargo a la isla.
Salvo la ultraduhaldista Mabel Müller, quien reclamó más tiempo para analizar el tema en comisión y no crearle más problemas a su jefe político y al ex gobernador y hoy canciller Carlos Ruckauf, los demás asistentes al cónclave senatorial -incluido el radical Raúl Alfonsín-defendieron la postura de Menem respecto de la 58 a deliberación de la Comisión de la ONU.
Después de que Menem argumentó sobre la posición abstencionista -hace un mes la Cámara aprobó otro proyecto de su autoría para cubrir la delegación nacional en Cuba, que todavía sigue vacante-, se sumaron las adhesiones de otros legisladores del oficialismo y la oposición.
La salteña Sonia Escudero (PJ), quien se caracteriza por su fuerte personalidad (se abstuvo en la votación de la devaluación y mostró una actitud crítica en el tratamiento de la insólita Ley de Quiebras promovida por el monopolio «Clarín»), subrayó que « personalmente, estoy convencida de que no hay respeto por los derechos humanos, pero me parece correcto que no se cargue contra el pueblo cubano que sufre el bloqueo».
La sanluiseña Liliana Negre de Alonso reivindicó la posición diferenciada que mostró su antecesor en la banca, Alberto Rodríguez Saá, sobre Cuba y acompañó, en la víspera, las definiciones de su colega de La Rioja.
El radicalismo, que desplegó criterios menemistas en boca de Alfonsín y del misionero Mario Losada, también deslizó la posibilidad de consultar con los demás países del Mercosur. El chaqueño Eduardo Moro se animó a mencionar una eventual posición común con los socios de la región.
Sin embargo, los justicialistas destacaron que una ronda de estas características podría redundar en una previsible discrepancia de pareceres, de acuerdo con la conveniencia política de cada uno de los estados miembros y que postergaría una resolución.
No obstante que ya está en marcha el despacho de comisión con la abstención, a la bonaerense Müller se le concedieron unos días más para que fije criterio sobre la materia (es decir que tendrá tiempo para pedir instrucciones a Eduardo Duhalde o al mismo ministro de Relaciones Exteriores).
El senador Menem adelantó, asimismo, la disposición de la comisión a mirar con lupa cada uno de los cierres de embajadas argentinas en el extranjero que propuso Ruckauf. En ese sentido, los asistentes estuvieron contestes en iniciar gestiones para citar al canciller a una próxima reunión. Se comprometieron a darle tiempo a que termine de interiorizarse de su función en el Palacio San Martín.
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