Gobierno creó "caja" de $ 350 millones para piqueteros
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•Chequera
Así como la CCC recibió subsidios -también para la construcción de viviendas a través de cooperativas de desempleados-, la FTV de Luis D'Elía, Barrios de Pie de Jorge Ceballos y la MTD Aníbal Verón, ramas dialoguistas del núcleo piquetero, fueron beneficiados con aportes.
De todos modos, los duros del MIJD de Raúl Castells, la CTD Aníbal Verón y el Polo Obrero de Néstor Pitrola recibieron subsidios para emprendimientos productivos. En todos los casos los fondos son para financiar panaderías y miniempresas textiles, entre otros rubros.
En general, los montos varían entre 500 y 20.000 pesos, pero hubo ocasiones -un diario cordobés-donde se otorgaron 100 mil pesos.
Claro que las organizaciones piqueteras no son los únicos destinos. De los casi 9.000 proyectos registrados en Desarrollo Social -7.000 aprobados; 2.000 más en ese proceso final-, la mayoría pertenece a ONG y cooperativas de trabajo que no están -al menos formalmente-vinculados con grupos piqueteros ni con partidos políticos.
•Jóvenes
Inclusive hay un programa específico para jóvenes de entre 18 y 25 años que se canaliza a través de la Dirección Nacional de Juventud.
Ese es el argumento que utilizan los voceros oficiales para desmentir la queja de algunos piqueteros críticos sobre el uso discriminatorio de los fondos del Plan Manos a la Obra. «Acá se reciben todos los proyectos, se evaluán y, si son viables, se aprueban», se explicó.
Desde Barrios de Pie, Ceballos ratifica ese mecanismo. «Nosotros presentamos algunas ideas, pasaron los filtros de evaluación y ahora están funcionando bien.» Castells coincide. «Estamos elaborando un montón de productos, hasta champú, con la marca del MIDJ.»
•Sospecha
Igual, sobrevuela la sospecha: un factor de tensión entre el gobierno, los piqueteros y los intendentes fue el reparto, en su momento, de los cupos del Plan Jefas y Jefes, que en junio inició una lenta pero sostenida reducción de la cantidad de subsidios.
Ahora, esa situación vuelve a plantearse. «A los grupos que tienen buen trato con el gobierno les dan más o les miran menos si los proyectos son buenos o no», se quejó ayer un crítico que, sin embargo, reconoció que la «idea es buena» porque sirve para « generar trabajo genuino, que es lo que nosotros queremos».
Nadie lo dice, pero también existe un temor: sin planes para desocupados como carnada, los grupos piqueteros podrían ver mermar a su tropa, que en ese caso quedaría reducida sólo a los grupos politizados.




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