25 de noviembre 2002 - 00:00

Grave: gremialistas cambian leyes laborales en Congreso

Sigilosamente, en Diputados, las leyes laborales están a punto de ser cambiadas, poniendo en peligro la creación de nuevos empleos, además de exponer a los empleadores a insólitos juicios laborales. Por ejemplo, un proyecto de la radical Margarita Stolbizer instaura una ley antidiscriminatoria, donde cualquier individuo que no es tomado al postularse a un trabajo puede hacerle juicio a la empresa invocando su condición social, aspecto físico, religión, sexo, etc. También puede iniciar juicio por despido sin causa, aduciendo discriminación. La misma legisladora propicia una insólita ley que aumenta la licencia por maternidad y paternidad, pero con el costo a cargo del Estado. Por caso, hasta la adopción le da derecho a la mujer a una licencia posparto de 45 días y al hombre, a un descanso de 15 días. Saúl Ubaldini, por su parte, presentó proyectos que limitan el poder de los empresarios para manejar su compañía, ya que traba rescisiones de contratos laborales (aunque sean de mutuo acuerdo), impide sanciones disciplinarias o cambio de tareas.

En forma sutil e inadvertida, los sindicalistas están consiguiendo a través de uno de sus representantes en el Congreso, Saúl Ubaldini, modificaciones más profundas en la legislación laboral que las que lograron cuando se aprobó la polémica reforma laboral en la presidencia de De la Rúa. Ni con las huelgas que le hizo a Raúl Alfonsín, Ubaldini debe haber logrado tanto.

Modificando algún que otro artículo con agregados aparentemente inocuos, el diputado del PJ alteró los ánimos de los empresarios que se encuentran con las facultades de manejar sus compañías a punto de quedar totalmente limitadas.

Con pequeños retoques y agregados, los sindicalistas están cambiando las normas laborales y convenios colectivos de trabajo en forma preocupante.

• Por caso, proyectan modificar el artículo 67 de la Ley 20.744 para que un empleador no pueda aplicar medidas disciplinarias a sus empleados. La reforma instaura una serie de pasos a cumplir como el de oír el descargo del empleado (lo que siempre se hace) y, después, a los 30 días de notificarle la sanción, pueda reclamar ante distintos organismos para que se la suprima o cambie el castigo
, con lo que se desalienta cualquier medida disciplinaria.

El ex titular de la CGT incursionó, además, en un proyecto para trabar la extinción de los contratos de trabajo. Un empleador que contrató a un trabajador, de prosperar los cambios de Ubaldini, jamás podrá terminar la relación laboral aunque el contrato se extinga. Para terminar un contrato, los sindicalistas proponen que se haga con escribano público o ante la autoridad judicial o administrativa del trabajo. Si la rescisión se hace ante un escribano, después hay que efectivizarla ante la autoridad administrativa, donde se deben explicar los motivos de la rescisión. Si el acuerdo fuera mutuo, igual hay que probarlo porque si no, la rescisión es nula.

Como si fuera poco, Ubaldini intenta modificar el reglamento de las empresas de servicios eventuales, con reformas que favorecen abiertamente a los sindicatos en lo que hace al aporte a las obras sociales, principal caja del sindicalismo. Las multas que se proponen contra quienes se atrasen en el aporte a las obras sociales, pueden llegar a ser impagables. La reforma propone una ejecución sumaria para cobrar los atrasos con las obras sociales.

Ni se le ocurra a un empresario cambiarle la tarea a un empleado en esta época de crisis
. El trámite para que un empleado haga una tarea distinta es larguísimo gracias a Ubaldini. Por empezar se debe comunicar el cambio de tareas 72 horas antes al trabajador y al gremio. En esa comunicación deberá explicar en detalle la nueva tarea y las causas del cambio. También deberán decir si es definitivo o temporario y, de ser así, por cuánto tiempo.

Si no lo hace, el trabajador podrá considerarse despedido sin causa o hacerle juicio a la empresa, para que le reasignen las tareas que tenía antes
.

También hay proyectos que no son de Ubaldini como el antidiscriminatorio de Margarita Stolbizer (UCR) donde cualquier tema es motivo de discriminación porque habla no sólo de raza, religión o sexo sino de situaciones difíciles de determinar como el aspecto físico o el origen social. Todos los seres humanos entran en esta ley antidiscriminatoria por lo que se agrava cualquier despido o el no tomar un trabajador en una selección de empleados. Siempre el que quede afuera al postularse para un empleo podrá cobijarse en esta ley para enjuiciar al que solicitó trabajadores.

También modifica condiciones de maternidad que contempla tomarse todo el período posparto «aun cuando el hijo naciera sin vida». Si una mujer adopta, también tiene derecho a los 45 días de licencia posparto.

El padre tiene derecho por «paternidad» a una licencia de 15 días después del nacimiento o adopción de un hijo
.

Para no recargar al empresario en sus costos,
la diputada propone que el Estado se haga cargo del pago de estas licencias.

• Guardería

Para los establecimientos de 100 trabajadores como mínimo, el proyecto de la legisladora exige guardería para chicos de hasta 5 años.

Todas estas modificaciones provocaron un fuerte reclamo de la Unión Industrial argentina (UIA) a
José Luis Barrionuevo, presidente de la Comisión de Trabajo, al Jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, y a los presidentes de las Cámaras del Congreso.

Los empresarios dicen que
«se proponen modificaciones sustanciales a la Ley de Trabajo y a otras normas legales vigentes».

La queja es porque estos proyectos de ley, que están avanzados, se hicieron sin consultar a los empresarios. La UIA señala que «implican una decisiva limitación a las facultades del empleador, una mayor rigidez de los contratos de trabajo y un incremento de los costos laborales».

Advierten que estas iniciativas
«generan un nuevo obstáculo para promover la creación de nuevos puestos de trabajo».

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