13 de mayo 2005 - 00:00

Gremios secuestradores

Néstor Kirchner imaginó que la cercanía de Hugo Moyano le permitiría despegar de otras amistades, como la de Luis D'Elía, exactamente en el momento en que los piqueteros oficialistas decidieron tomar una comisaría en La Boca. Pero la proximidad de Moyano se ha vuelto igualmente contaminante para el Presidente, sobre todo durante la campaña electoral.

El sindicato de camioneros que conduce el triunviro de la CGT viene llevando adelante un conflicto muy agresivo en Entre Ríos, con la planta industrial de la arrocera Calimboy, radicada en la localidad de Villa Mantero, cerca de Concepción del Uruguay. Los gremialistas que siguen a Moyano resolvieron bloquear el movimiento de mercaderías en esa firma. Sin embargo, no consiguieron inmovilizar totalmente el ir y venir de camiones. De hecho, un vehículo repleto de cajas de arroz de esa firma se dirigió el miércoles desde Villa Mantero hacia la Capital Federal. Eso sí, al ser descubierto por los sindicalistas de Moyano, el camión habría sido secuestrado, igual que su conductor, quien fue encerrado en la filial del sindicato de camioneros de Monte Grande.

El chofer hizo la denuncia correspondiente y ya está abierta una causa judicial por secuestro. Es obvio. Se envalentonó Moyano, tal vez con justa causa. Un tribunal arbitral, en este caso de sus pares, le dio el control de los obreros de logística del supermercado Coto. Por eso ahora los sindicalistas no sólo administran los recursos de sus afiliados sino también su libertad física.

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