29 de marzo 2007 - 00:00

Harán un estudio ambiental previo a apertura de Botnia

Ginés González García
Ginés González García
El gobierno nacional y el de Entre Ríos acordaron que realizarán en forma conjunta un estudio para establecer las condiciones ambientales y sanitarias de la ciudad de Gualeguaychú, previo a la inauguración de la planta papelera de la empresa Botnia en Fray Bentos. De esta manera se podría demostrar la contaminación para que la Corte de Justicia de La Haya ordene el desmantelamiento de la fábrica.

El anuncio coincide con la confirmación de la empresa de que entre agosto y setiembre comenzará a funcionar a pleno, en tanto que las pruebas hidráulicas (que asegura no incluirán tóxicos aunque se dejarán ver un poco de humo y ruidos leves por el uso del vapor y agua) se realizarán a mediados del próximo mes.

El ministro de Salud, Ginés González García, precisó que su cartera junto con la del gobierno provincial encararán los análisis epidemiológicos para contar con una base de datos sobre los efectos de la puesta en marcha de la planta de celulosa a orillas del río Uruguay.

La iniciativa fue pedida por la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú y también responde a una medida interpuesta por el defensor general del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, Arsenio Mendoza.

  • Epidemiología

  • La asamblea solicitó al ministro la realización de un estudio «epidemiológico de los pobladores de la región comprendida en un radio de cien kilómetros de la fábrica de pasta de celulosa» en territorio argentino, y el « posterior seguimiento en el tiempo de la salud de la población».

    Esta iniciativa fue instrumentada por el médico Adolfo Weimberg, quien argumentó su pedido en la falta de estudios que demuestren si es que las enfermedades se incrementan en una ciudad cercana a una fábrica pastera.

    «Este trabajo debe hacerlo el Ministerio de Salud de la Nación que tiene expertos epidemiólogos y son quienes tienen que hacer el diseño; mientras que el relevamiento de datos pueden hacerlo los estudiantes de medicina», sostuvo Weimberg.

    Entre los argumentos que sustanciaron el pedido, se encuentra la falta de publicaciones científicas que demuestren los efectos que producen estos emprendimientos sobre las poblaciones.

    En concreto, se pide «detectar los cambios que se pudieran producir en la salud de la población lo más tempranamente posible», en el caso de que la planta productora de celulosa de Botnia llegara a funcionar.

    «Instrumentar un estudio epidemiológico, con el mayor de los rigores científicos, sería un obstáculo más a la puesta en marcha de la pastera, ya que al demostrar el daño que seguramente produce esta industria, recibiría presiones de industrias similares y accionistas, ante las futuras demandas legales», señala el pedido.

    Además el 27 de setiembre de 2005 el defensor general Mendoza reclamó ante el Juzgado de Menores de Gualeguaychú un estudio para demostrar que la población menor de 18 años se encuentra « asintomática o libre del contaminante dióxido de sulfuro, dioxinas o furanos», que se liberan en el proceso de blanqueamiento de la pulpa de celulosa. Mendoza dijo que «el Juzgado de Menores dispuso una serie de medidas haciendo lugar en gran parte a las peticiones», y que había depositado la ejecución en la Secretaría de Salud de la provincia, pero -según indicó- hasta el momento «se han producido muchas idas y vuelta» y continúan «esperando» una resolución.

    «Hay que llevar adelante un estudio de la salud de los menores para saber cómo está antes de la instalación de las pasteras y cómo se encuentra después», argumentó el defensor.

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