Hasta los inventores de acuerdo Kirchner-Duhalde bajaron el tema
«Clarín» impulsaba, con más voluntad que información, que estaba próximo un acuerdo entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde por las candidaturas de Chiche Duhalde y de la primera dama Cristina que se enfrentan en territorio bonaerense. Tras las rotundas ironías del Presidente sobre el bonaerense en estos días, hasta llegar a decir que no lo conocía, ayer se cayó el globo. Más aún: trascendió que Duhalde aprovecharía afiliados que sigilosamente fue introduciendo en el Frente para la Victoria, el partido de Kirchner, y así puedan pedir una interna, con lo cual el partido del gobierno podría tener candidatos duhaldistas. O, por lo menos, trabar la «lista única». Si en una interna llegaran los duhaldistas a 25%, obtendrían el cuarto candidato (en el radicalismo, en cambio, son más generosos, y la lista obtiene 33% de los cargos con sólo superar ese 25%). La próxima elección sigue presentándose muy sucia en su proselitismo porque, además, no se olvida el envío de piqueteros pro gobierno a interrumpir un acto del opositor Ricardo López Murphy (tras el papelón y repercutir en el extranjero, el gobierno retó severamente a su fuerza de choque y le prohibió repetir tales atropellos), además de haber calificado un ministro al mismo opositor de «animal» y «bestia», y el propio canciller Rafael Bielsa tratar de «botarate» a otro opositor como Mauricio Macri.
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Cristina Kirchner y Chiche Duhalde.
• Interna
Si los kirchneristas apócrifos desean pelear la interna del Frente el 31 de julio deberán tener sus listas ajustadas para el 30 de junio. Sin embargo, cabe la posibilidad más osada de que Duhalde dé la orden de presentar una oferta para el 7 de agosto (las listas, en este caso, hay que inscribirlas el 7 de julio). Esto quiere decir que Cristina podría verse desafiada por otro/a aspirante a la senaduría por su propio partido, sostenido/a por la maquinaria sobrante del duhaldismo. Lo que se quería evitar, el desgaste de una interna, se volvería inevitable: la iría a buscar a su propia casa.
Como Kirchner y Solá decidieron «ir por afuera del PJ», lo que limita la conflictividad en ese partido, a Duhalde le sobran punteros para «ir por adentro» del FV. Se podríandar escenas insólitas. Mejor dicho, algunas ya se están dando.
Ejemplos: Esther Barrionuevo, la hermana del sindicalista Luis, ya está armando una lista en Morón para alimentar las filas del Frente kirchnerista. Dice amar a Solá. ¿Por qué no creerle? ¿O habrá que censurar, de nuevo, la «portación de apellido»? En la tierra de su hermano sindicalista, San Martín, Carlos Brown tiene un ejército ocioso con ganas de desperezarse: también irán detrás del santacruceño. Manuel Quindimil ya sugirió que cuenta con un padrón completo para prestar servicios en otros partidos. «¿Por qué no aprovechar para plebiscitar al Presidente desde ahora?», se preguntó, sin demasiada convicción. Para él los Kirchner son, sencillamente, «comunistas».
• Ociosidad
Ajedrecista, jugador de póquer, hombre famoso por su adicción al ocio (pasa sus días en una eterna sesión de spa), Duhalde tiene todas las condiciones para sacar de la galera jugadas insólitas y hasta divertidas. Aprovecha la familiaridad que existe entre los nuevos partidos y el viejo PJ, fenómeno que también se registra del otro lado del Riachuelo. ¿O el apoderado del flamante Partido de la Victoria, Hernán Diez, no integra la Junta Electoral del PJ metropolitano? ¿Y Gabriel Picciani, de Nueva Dirigencia, no integra el congreso del PJ Capital? Bastaría un poco de buena voluntad por parte del juez electoral de La Plata, Manuel Blanco, para que el experimento de Duhalde arroje algún fruto. Tampoco él pretende tanto: apenas molestar, tal vez para terminar en una negociación más ventajosa.




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