Hoy llega Rumsfeld sin leyes contra terrorismo

Política

Hoy, por la noche, llegará Donald Rumsfeld a la Argentina para permanecer hasta las 18 de mañana. Tramitará una agenda muy intensa, en la que sobresale un objetivo: el secretario de Defensa de los Estados Unidos quiere volver a su país con el compromiso del gobierno de Néstor Kirchner de conceder un régimen de inmunidades diplomáticas para las tropas norteamericanas que concurran al país para realizar maniobras conjuntas. Además, Rumsfeld hablará con su colega José Pampuro de la radarización del espacio aéreo, las operaciones de paz en Haití, la crisis boliviana y la seguridad en la Triple Frontera.

Llega esta noche a Buenos Aires el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, quien permanecerá en la Ciudad hasta mañana a las 18, hora en que partirá rumbo a Brasilia. Este funcionario clave del gobierno de George W. Bush tratará una agenda extensa, en la que se destaca el problema de la concesión de inmunidades para que las tropas norteamericanas puedan realizar ejercicios conjuntos con las de la Argentina sin ser extraditadas en caso de cometer un delito. Por no llegar a un acuerdo sobre este punto se suspendió el Operativo Aguila III, a fines de 2003.

Rumsfeld será recibido por José Pampuro, el ministro de Defensa, con quien suscribirá un acuerdo sobre capacitación y entrenamiento para tropas de Australia y de Nueva Zelanda que concurran a Afganistán e Irak en carácter de fuerzas de mantenimiento de la paz. Además, el secretario de Defensa examinará una agenda en la que se destacan las operaciones realizadas en Haití por una fuerza conjunta de la que forma parte la Argentina y los desafíos a la seguridad regional que plantea la Triple Frontera. La radarización del espacio aéreo también estará entre las cuestiones que tratará Rumsfeld en su paso por el país.

¿Se hablará de Bolivia y su inestabilidad? No de manera oficial, ya que ése es un problema que está en manos de Condoleezza Rice, la secretaria de Estado. Pero la posibilidad de un golpe militar en ese país afecta tanto a la seguridad de la región que nadie cree que vaya a ser sacado de arriba de la mesa.

• Seguridad

El ministro de Bush se alojaráen la Embajada de Estados Unidos y desde allí concurrirá al Edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa, para permanecer allí todo el día. El operativo de seguridad que lo rodea es extremo y ya se percibía anoche en el área aledaña a la sede del Ejército. Junto a Rumsfeld y a bordo de un Boeing 747 llegará una comitiva de 150 personas. Anoche ya habían 230 periodistas acreditados, de los cuales se supone que estarán efectivamente unos 70 que lo siguen por todo el mundo.

• Si el gobierno de Estados Unidos pretende llevarse alguna definición del de Néstor Kirchner a partir de esta visita de Rumsfeld esa conquista tiene que ver con la obtención de un acuerdo para que se puedan realizar operativos conjuntos fuera del marco del Tratado de Roma. El que en su artículo 98 establece que los militares que cumplen funciones fuera de su territorio deben ser juzgados por la Corte Penal Internacional. Estados Unidos, cuyo ejército interviene y piensa seguir haciéndolo en operaciones a escala global, no suscribió ese acuerdo. La Argentina sí lo hizo, el año pasado. En cambio el Congreso norteamericano aprobó el año pasado una ley para que se suscriban acuerdos bilaterales con distintos países para fijar un régimen de inmunidades para las tropas que estén en operaciones fuera de Estados Unidos. Hay una discusión abierta acerca de la posibilidad de que un país suscriptor del Tratado de Roma sea a la vez firmante de un pacto con Estados Unidos. Hasta ahora, en Sudamérica solamente dos países: Bolivia y Colombia. Ambos reciben una importante ayuda militar de Washington.

El año pasado, confiado en que se encontraría una ecuación para resolver esta contradicción, visitó Buenos Aires el secretario adjunto para el Control de Armamentos, Stephen Rademaker. Pero, contra lo que suponía, se fue con las manos vacías. Ahora el gobierno de Kirchner está estudiando una fórmula según la cual, a través de cartas reversales, se les otorgue a las tropas una inmunidad parcial, que no se extienda a los que cometen delitos comunes, similar a la que tienen los diplomáticos.

• Evaluación

No habría que descartar que el gobierno de Estados Unidos evalúe el éxito o el fracaso de esta visita de Rumsfeld de acuerdo a cómo se resolvió esta negociación.

Es importante para el gobierno local tener en cuenta este criterio, sobre todo por los empeños denodados que está haciendo Rafael Bielsa delante del embajador Lino Gutiérrez para conseguir una reunión Kirchner-Bush antes de fin de año y fuera del marco de la Cumbre de las Américas que se realizará en noviembre en Mar del Plata.

• La participación argentina en Haití será otro asunto a discutirse. Rumsfeld asistirá a una exposición que ofrecerá un grupo de militares locales, encabezados por el general Fernando Lugani, quien está al frente del contingente de soldadosque participa de la fuerza conjunta de reconstrucción de la paz en ese país caribeño. Para las autoridades de Defensa de Estados Unidos el reordenamiento de Haití es otro tema de interés bilateral inmediato, de los pocos que tienen registro importante en Washington.

• Otra materia que roza el protagonismo de las Fuerzas Armadas Argentinas en operaciones internacionales es la posibilidad de que en Campo de Mayo se entrenen australianos y neocelandeses destinados a Afganistán e Irak. Serían unos 2.000 efectivos, destinados a los institutos de formación del Ejército, que recibirían instrucción de oficiales adiestrados en operaciones de paz internacional de las que la Argentina participó intensamente en los años '90.

• El control de la Triple Frontera es otro tópico recurrente en la agenda de Defensa bilateral. Es cierto que el Departamento de Estado suele disminuir las chances de que esa zona sea un caldo de cultivo para el terrorismo internacional. Pero para el Pentágono el diagnóstico siempre fue más severo: allí hay bases de la CIA, la SIDE y otros servicios secretos que alimentan la idea de que en el límite entre la Argentina, Paraguay y Brasil existe un notorio activismo de Al-Qaeda y Hizbollah (Carlos Corach fue, como ministro del Interior, el más enfático en agitar esta posibilidad).

• Finalmente, también se hablará de la licitación para establecer radares para controlar el espacio aéreo, un negocio de u$s 600 millones a lo largo de los próximos 5 años. De más está decir que los norteamericanos abogarán por su empresa Northrop (tienen la ventaja, por lo menos retórica, de haber ya instalado radares que ahora requieren de un «up grade»).

Dejá tu comentario