La Legislatura porteña finalmente eligió con el bolillero del Telekino de Lotería Nacional a los 30 legisladores que terminarán sus mandatos el año que viene y a los 30 que seguirán hasta 2007.
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Sobrevivirá hasta entonces el bloque UCR que sólo compone Roberto Vázquez, pero se retirará en 2005 Vilma Ri-poll, también única en su bancada de Izquierda Unida y no podrá ser reelecta en 2005, ya que el actual es su segundo mandato consecutivo y no está permitido más que eso en la Capital Federal. También parte en 2005 el que se conoció como bloque Chino, que en la Legislatura pasada animaron Ricardo Bussacca (Demócrata), Jorge Mercado (Generacional porteño) y Jorge Giorno (Partido de la Ciudad). Jorge Telerman operó el aparato electrónico, primero para el paso 1 de la sofisticada mecánica: sorteó una letra para cada uno de los dos grupos que cada lista había confeccionado. Después se procedió a sortear esas listas A y B de 30 legisladores cada una con el 2 o 4, correspondiente a la duración de los mandatos, pero ante el primer sorteo salió a relucir la superstición de los legisladores y las chanzas. Fue el momento en que se le asignó a la lista del pseudoibarrista Ariel Schifrin la letra B. Autodifamado como mufa, Schifrin se convirtió en el blanco de la desgracia para los que soñaban con dos años más de gracia. «¡Gato negro, piedra!», le gritaron por caso Mercado y Bussaca ante la carcajada del recinto. Y para mal mayor del legislador atacado la profecía se cumplió: los de la lista B duran dos años en sus bancas.
«Es la piedra movediza de Tandil», continuaron ante un Diego Santilli que lagrimeaba de la risa aun cuando él mismo también integró la B.
Saltó en cambio de la silla el radical Vázquez que venía pregonando toda la semana que a él le tocarían 4 años y también se cumplió. Fue el más demostrativo al verse favorecido con esa beca. También el centrista Martín Borrelli, que como si se tratara del sorteo de la conscripción se había levantado a las 5 de la mañana preso de insomnio.
Al socialista Roy Cortina, que se quedará sólo dos años y tampoco puede reelegir en 2005, le adjudicaron que con su apellido no podía pretender un mandato largo, ante una Vilma Ripoll que contenía el llanto espetando «ya me van a extrañar». Raro porque la izquierdista propiciaba que todo el plantel de 60 legisladores se renovara cada dos años. Es que partidos chicos con poco porcentaje de votos quizá desaparezcan a partir de la próxima elección donde el piso se elevará a casi 4,5% de votos del padrón para poder acceder a una banca.
El zamorismo conservará a su presidenta, Noemí Olivetto -esposa de Luis Zamora-, hasta 2007, y la oposición, al vicepresidente de la Legislatura, Santiago de Estrada, también hasta entonces.
La seguridad del bolillero estuvo además a resguardo de la defensora del Pueblo, Alicia Pierini, y del escribano general porteño, Carlos Gaitán.
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