21 de junio 2002 - 00:00

Ibarra, ansioso, cerca de Kirchner

Aníbal Ibarra, quien cada día pierde más legisladores en la Capital Federal, comenzó a armar en sigilo su campaña electoral por un segundo mandato como jefe de Gobierno porteño.

Apurado por la magra tropa del Frente Grande que conduce, Ibarra salió ayer a esbozar con quiénes sueña, en su alarde de crear un gran partido progresista. Así agrupó a Elisa Carrió con Néstor Kirchner y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), aun cuando sobre la diputada recientemente sostuvo que no alcanza para una opción electoral, lo mismo que el santacruceño.

En los despachos del Gobierno porteño ya se comenzó a tramar la estrategia por la reelección del frentista, y la primera conclusión a la que llegan los ingenieros de esa campaña es que con el residual Frente Grande no alcanza. A esa porción, que queda del Frepaso disuelto y que conduce Ibarra, le prometió abultar las adhesiones con nuevas alianzas de todo tipo, pero aún no lo logra. Por caso el ARI de Carrió, del que necesita votos en la Legislatura de la Capital Federal, sumó ayer un nuevo diputado, lo que empata en número a los pocos que quedan del FG, cinco cada bancada, a las que a su vez supera en número la UCR pero vence el PJ, en franca campaña opositora con más de un postulante a disputar el sillón porteño que quiere conservar Ibarra. Del belicismo había logrado la adhesión de dos legisladores que abandonaron a Gustavo Béliz para formar un bloque simpatizante de Ibarra, pero ayer Enrique Rodríguez y Miguel Doy animaron en San Luis el acto de Adolfo Rodríguez Saá.

•Ambivalencia

El grupo frentista que adhiere a Kirchner, por caso fuera de la Capital Federal, lo invadió durante la última semana con llamados telefónicos para pedirle definiciones. Pero Ibarra también quiere recuperar a sus ex socios políticos, ahora militantes de Carrió. En su ambivalencia -una característica del jefe porteño-Ibarra no menciona por caso a sus actuales cogobernantes del radicalismo, quienes debaten también su destino porteño, unos amarrados al frentista, otros con idea de un candidato propio.

«El clima del congreso del Frente Grande se está empezando a diluir por tus pocas definiciones públicas», le reprochó el frentismo kirchnerista al que suman el senador bonaerense Eduardo Sigal y algunos dirigentes de provincia como La Pampa o Río Negro.

El viernes próximo habrá una reunión de la mesa nacional del FG que integran entre otros la senadora Vilma Ibarra -hermana del jefe de la Ciudad-y el ladero Ariel Schifrin, quienes no muestran una definición pero insisten con encontrar socios peronistas para la movida porteña.

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