Ibarra lanza partido propio en la Capital
-
Macri huele sangre en LLA y activa gira del PRO
-
El Gobierno activa reuniones clave por los fondos de PAMI
Vilma Ibarra
Ibarra (Aníbal) ya comenzó el tejido de un nuevo partido político para que debute en 2005 con candidaturas que no podrá perder para llegar con aliento a terminar el mandato de 2007. Hará un nuevo sello si es que no puede reconstruir el desmadejado Frente Grande que aún preside. La trama de ese armado le generó una disputa interna política familiar, cuando la senadora Ibarra se enteró de ese croquis que diseña Raúl Fernández, el jefe de Gabinete del jefe de Gobierno de la Capital Federal, y de que ya hay nombres. Claro que esa débil lista quedaría sepultada si en un acuerdo con el gobierno amigo, la candidata a diputada nacional por el distrito fuera Cristina Kirchner. «En ese caso, será saludo uno y dos, y todos con ellas», graficó un funcionario que participa de las reuniones en el palacio de Bolívar 1.
«Hay que hacer primero una buena gestión», le reprochó la senadora a Fernández -el de Ibarra- y le pegó casi en el corazón a su hermano, que ya inició el segundo período de gestión.
En ese clima, R. Fernández trata de recomponer el FG que también quieren abroquelar otros ex funcionarios. Uno es el ex secretario de Obras Públicas Abel Fatala, quien trataría de competir con su propio nombre, armando lo que la moda política llama «un espacio» con lo que se lleva del Frente Grande, donde controla la mayoría de los congresales junto con Ariel Schifrin. Ese legislador, ex responsable de Descentralización en la anterior gestión de Ibarra, a su vez ya lanzó su «espacio propio», una resurrección del Frente Grande a la que acudió Rafael Bielsa, para animar al chachismo nostálgico. A propósito del canciller, lo ha consultado recientemente el ibarrismo acerca de la posibilidad de que Carlos Chacho Alvarez pudiera desembarcar como embajador en Madrid.
El ex vicepresidente ha sido consultado por Ibarra, quien retomó el diálogo con su mentor, una lejanía le inquieta, porque ya saben que Chacho está pensando en aceptar si le concretan la oferta.
• Eje político
La puja, mientras tanto, entre los entornos de los hermanos Ibarra se agravó más, ante la orden del jefe de Gobierno a Raúl Fernández para que levante su bajo perfil como una idea de fortalecer que el funcionario, junto con la secretaria de Hacienda, Marta Albamonte, y casi nadie más conforman su eje político.
Segundas líneas de la senadora Vilma, por su parte, ya se acercaron a pedir pista en partidos nuevos de la Capital Federal, como el de la Ciudad, que consiguió siete bancas en la Legislatura porteña contra 9 del ibarrismo que obtuvo en una lista surtida con el ARI, el socialismo y aliados de Kirchner. Los seguidores del presidente en la Legislatura ya prácticamente abandonaron al jefe de Gobierno e incluso profundizaron la partición que ya habían hecho de su bloque, entre los más cercanos a A. Fernández -como «Pancho Talento»- y el grupo de Milcíades Peña, más fiel a Bielsa, quien le apadrinó el lunes una actividad referida al deporte en la Legislatura.




Dejá tu comentario