Aníbal Ibarra se dedicó el fin de semana largo a seguir de cerca los preparativos para una tenida de intendentes, prevista para el 20 próximo, que pretende ser el prolegómeno del mentado espacio de centroizquierda. Aspira el jefe de Gobierno a presidir ese lugar, si es que logra ampliar las reuniones, ya habituales, que mantiene junto al cordobés Luis Juez y el rosarino Miguel Lifschitz.
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Sin embargo, uno de los aliados de las tertulias, el socialismo, pone reparos para ese encuentro que reuniría a unos veinte jefes comunales de diversas provincias, traídos por el santafesino Hermes Binner, Juez y el propio Ibarra.
Los socialistas reniegan de la afinidad con el gobierno que manifiesta Ibarra, no quieren oír hablar de « transversalidad» y menos que cualquier movimiento que surgiera de ese encuentro se asocie a simpatías con Néstor Kirchner.
«Quieren que Carrió les dé pista de nuevo», aseguraba anoche uno de los organizadores de ese acto, que se haría en Rosario, precisamente junto al intendente socialista de esa ciudad. Otro que venía poniendo reparos era el moronense Martín Sabbatella, quien ha lanzado partido propio sin consultar a Ibarra y ya tiene embajadores en la Capital Federal. Hoy mismo participará de una mesa con legisladores porteños, que está invitado a Rosario, junto con otros del ex Frepaso, como el jefe comunal de Ensenada.
Anoche mismo las conversaciones proseguían para convencer a los socialistas de ese armado que jurará Ibarra no será indefinidamente kirchnerista, pero que requiere el jefe de la Capital para darles perfil nacional a sus aspiraciones para 2007, cuando deje el cargo.
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