Intentarán apaciguar la pelea pasando debate al año próximo

Política

María Díaz Bancalari, duhaldista y jefe del bloque peronista de Diputados, pidió ayer descomprimir la pelea entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde-Felipe Solá por la coparticipación. Después de una visita a la Casa de Gobierno, el diputado emitió un comunicado donde afirma desde que «Buenos Aires o el país es una opción falsa. La opción real es el país y Buenos Aires juntos» hasta una reivindicación de la posición de Duhalde-Solá: «Los bonaerenses hace años que somos discriminados en el reparto de fondos coparticipables». Quedó en el Congreso, de todas formas, la sensación de que el hecho fue el primer intento coordinado de distensión.

Díaz Bancalari
no quiso revelar exactamente cómo fue su encuentro con Kirchner ayer y prefirió explicar que visitó la Casa Rosada para encontrarse con Alberto Fernández. En la misma línea, intentó desligar la reunión con el Presidente del comunicado que emitió a su regreso al Congreso intentando mediar en la pelea entre Kirchner y Solá.

Díaz Bancalari
es uno de los pocos diputados del PJ que hasta ahora ha conseguido mantener algún equilibrio entre su pertenencia al duhaldismo y la función de jefe de la bancada oficialista, con la consecuente cercanía que ese cargo impone con el presidente de la Nación.

Más aún cuando es el único diputado que dialoga frecuentemente con Kirchner.

Y no es casual, entonces, que el kirchnerismo haya utilizado esa equidistancia de los bandos en conflicto para dar una primera señal hacia la calma: «La idea es que los dos sectores en pugna -el gobierno y Solá- aflojen la posición, porque los dos tienen razón en sus reclamos. Esta discusión no puede romper la alianza estratégica entre duhaldismo y gobierno», dijo Díaz Bancalari.

• Discusión política

Más tarde se explicó en el bloque peronista que «la discusión de la coparticipación es política y por eso se tiene que frenar la crisis. No se puede tirar más de la piola».

Díaz Bancalari
aseguró también ayer que «no va a haber más problemas legislativos, esto no va a repercutir en el Congreso», en alusión al fracaso del miércoles pasado en aprobar leyes clave para Kirchner, como la autorización para el envío de tropas a Haití o el tratamiento del proyecto para promover inversiones necesario, según los protagonistas, para construir el nuevo gasoducto de Bolivia a Buenos Aires, pasando por la Mesopotamia, que el gobierno encara en sociedad con la empresa Techint.

«Más allá de los números que avalan el reclamo bonaerense, tenemos que evitar una discusión acotada a los fondos. Esto convertiría el diálogo en un campo de batalla estéril en donde abundaría el toma y daca, método reñido con la nueva forma de hacer política que pretende el pueblo»,
aseveró.

El jefe de los peronistas planteó también lo que la crisis política volvió una realidad: poner la discusión de la coparticipación en un paraguas y postergarla para el año próximo:
«El FMI no tendría por qué tener problemas, con el alza continua de la recaudación», dijo Díaz Bancalari en referencia al compromiso que existe con el organismo por la coparticipación, «hay que parar la pelota porque esto se puede romper y generaría conflictos institucionales para el gobierno y la provincia».

Uno de los integrantes de la mesa de conducción del PJ llegó a alertar: «Sería muy grave que la provincia tuviera un conflicto serio ya que afectaría a todo el país». «¿Cuán serio puede ser ese conflicto?», se le preguntó. «

Haciendo hipótesis, habría que pensar en cómo afectaría la renuncia de Solá en medio de esta crisis»,
contestó.

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