Ginebra (AFP, ANSA, DPA) - La votación en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación de Cuba se aplazó para hoy, luego de que fueran presentadas enmiendas al texto original presentado por Uruguay, Perú, Costa Rica y Venezuela.
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Las modificaciones, en sentidos opuestos, fueron propuestas por los gobiernos cubano y costarricense, pero luego de intensas negociaciones, anoche se consideraba un hecho que se aprobará el texto original, que insta al gobierno de Fidel Castro a recibir a una misión de observadores para que evalúen la crítica situación de los derechos humanos en la isla.
Costa Rica presentó una moción con el aval estadounidense para exigir la «liberación inmediata» de las decenas de detenidos políticos dispuesta hace una semana, pero no se alcanzó el número suficiente entre los 53 miembros de la comisión, sobre todo por la oposición de países latinoamericanos. «Hemos trabajado duro para reforzar la resolución, pero hay una fuerte resistencia a cambiar la redacción. Si bien la resolución puede no tener el lenguaje que esperábamos lograr, es de todos modos una bofetada en la cara para (Fidel) Castro y para su régimen de parte de sus propios vecinos», explicó el secretario de Estado adjunto para Asuntos Internacionales norteamericano, Kim Holmes. Los vecinos a los que hace referencia el funcionario son Chile, Uruguay, Perú, Costa Rica y Nicaragua, entre otros. El texto que será aprobado es escueto e insta a que el gobierno cubano acepte la misión de Christine Chanet como representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en atención a lo aprobado en 2002 que impulsaba al gobierno cubano a llevar al plano de los derechos políticos y civiles los progresos alcanzados en aspectos sociales.
El gobierno de Castro, por su parte, intentó arrastrar una sanción para el gobierno de George W. Bush, procurando que al menos, ante una previsible declaración adversa del cuerpo que sesiona en Ginebra, también sea advertida la Casa Blanca por el bloqueo económico impuesto en 1962 y por apoyar a la oposición al régimen de Fidel Castro, acusada por La Habana de «terrorista».
Al respecto, Washington anunció que, por el contrario, incrementará su apoyo a los disidentes: «Los cubanos han perdido su miedo del aparato represivo que es el régimen cubano. No tienen miedo, y continuarán haciendo su trabajo. Y Estados Unidos estará junto a ellos, trabajando hacia una meta común: una transición rápida, pacífica hacia una Cuba libre y democrática», dijo Curt Struble, subsecretario para América latina.
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