29 de marzo 2007 - 00:00

Interesan a Cristina en su distrito

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner
Lo que -en voz alta-calla Felipe Solá y, ahora kirchnerizados, archivaron los que hicieron la campaña del PJ montados sobre el reclamo de más coparticipación (léase José María Díaz Bancalari), brota de un lugar insospechado: los insaciables gremios estatales.

Por carta, el lunes pasado, la cúpula del gremio ATE le elevó un pedido/ reclamo a Cristina Fernández para que, en carácter de senadora por Buenos Aires, medie para obtener recursos para resolver los «problemas estructurales» que enfrenta la provincia.

El texto está dirigido a varios legisladores nacionales pero se enfoca, con clara intencionalidad, en la primera dama. Parece lógico: «¿Quién mejor que Cristina para lograr que Kirchner otorgue fondos extras para Buenos Aires?», se preguntan para generar una respuesta obvia.

La ecuación hasta ahora falló: Hugo Godoy, jefe de ATE, admitió ayer que no recibieron ninguna contestación de la primera dama. Quizá nunca llegue. De hecho, durante la campaña de 2005, Cristina se negó sistemáticamente a hablar del tema coparticipación.

No sólo no hubo respuesta de la senadora: tampoco respondieron Alberto Balestrini, titular de Diputados, ni José María Díaz Bancalari, jefe del bloque Peronismo Federal.

En tanto la provincia continúe « desfavorecida» en la coparticipación, dice la nota, y que «los recursos que se generan en Buenos Aires no vuelvan», seguiremos con un «Estado ineficaz de atender plenamente los servicios de salud, educación y políticas sociales».

«Es la provincia con mayor pobreza y desocupación del país, por lo cual estas desigualdades seguirán sin modificarse», castiga el texto que aterrizó en el despacho de la senadora y probable candidata presidencial.

Arriman, además, algunas sugerencias: además de modificar la Ley de Coparticipación Federal, proponen aplicar una reforma impositiva. Además, más puntuales, reclaman el desembolso de 78 millones « comprometidos por Nación al Astillero Río Santiago (ARS)».

Todo se explica: luego del forcejeo con los docentes y con ATE, ahora al gobierno provincial le queda pendiente la discusión salarial con el personal de hospitales, judiciales y empleados del ARS. Es decir: a Solá le quedan por delante todavía tres pulseadas bravas.

La lista de demandas se completa con un reclamo previsible: la creación de un «fondo federal del salario» fondeado con recursos nacionales y destinado, claro, a financiar los incrementos de sueldos de las provincias. El caso testigo es Buenos Aires.

Por eso, el foco se apoya sobre Cristina, que en el imaginario de algunos sectores del kirchnerismo figura como la futura candidata a presidente, supuesto que todavía naufraga.

Hasta Solá, íntimamente debe haber agradecido el reclamo de ATE: hace tiempo el gobernador tomó el tema de la coparticipación como eje de sus políticas, pero a poco de andar la Casa Rosada lo intimó a morigerar primero y suspender después sus pataleos sobre la falta de recursos.

El pedido de ATE a Cristina para que intervenga esconde, además, una advertencia: «En dos o tres meses, el reclamo va a volver porque el Presupuesto votadoen diciembre se va a agotar en áreas clave como salud y desarrollo social», señaló ayer Godoy.

No sólo sería producto de que para cerrar el déficit hubo reducción en algunas partidas, sino -y sobre todo-porque el incremento salarial que otorgó Solá supera ampliamente las previsiones: había pautado 600 millones, pero entre docentes y ATE el costo creció más de 1.600 millones.

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