Era previsible y así lo informó, anteayer, este diario: las apelaciones que Adolfo Rodríguez Saá y Ramón Puerta realizaron a la convocatoria a elecciones para normalizar el PJ nacional terminaron por congelar el cronograma con el que se realizaría, en teoría, ese trámite.
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Ayer el juez Ariel Lijo, que subroga a María Servini de Cubría, aceptó las apelaciones de Rodríguez Saá y Puerta, y las elevó a la Cámara Nacional Electoral para su tratamiento. Al hacerlo, como era lógico, emitió un dictamen con «efecto suspensivo», por lo que las internas quedan congeladas.
Lijo consideró que las consecuencias de las apelaciones serían «irreversibles» ante una futura decisión de la Cámara Nacional Electoral, integrada por los jueces Santiago Corcuera, Alberto Dalla Via y Rodolfo Muné.
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