"Itzcovich falta a la verdad, en el INDEC hay patotas y 200 profesionales desplazados"
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Los trabajadores del organismo impidieron el despido de profesionales, que luego fueron desplazados de sus tareas.
R.L.: Exactamente. Esas (computadoras) eran de las oficinas de la Encuesta Permanente de Hogares que se rompieron y estamos esperando que se resuelva, porque también hay una causa abierta.
P.: Itzcovich también dijo que en los últimos tres años hubo un solo despedido...
R.L.: Nosotros pudimos parar a fines de 2007 el despido de 13 compañeros, que se desplazaron al Ministerio de Economía después de celebrar actas con el ministro de ese entonces Miguel Peirano y con Alberto Fernández, que firmaron en representación del Estado, con nosotros y con ATE y la CTA nacional. En este tema también falta a la verdad. Si no hubiésemos parado ese desplazamiento hubieran sido otros despidos. Y para nosotros que los hayan mandado a otro sector es discontinuar el trabajo en el organismo. Que lo llame como quieran, que use el eufemismo que le guste. Hay gente que ha sido desplazada y que hemos evitado su despido como los compañeros que están trabajando en Economía.
P.: ¿Son muchos los empleados desplazados de sus tareas habituales?
R.L.: Hay muchísimos compañeros que hoy no tienen tareas. En los últimos dos o tres años se fueron casi 200 personas profesionales muy precarizados, que a la hora de tener una mejora en su situación contractual, entraron por la venta la gente de la intervención. Entonces, ellos se quedaron con las mejoras contractuales y nuestros compañeros estaban frizados y derivados a otros puestos laborales o trabajos, inclusive dentro de la misma administración pública.
P.: ¿Qué beneficios tienen los trabajadores que entraron con la intervención?
R.L.: Hay un régimen de premios y castigos para aquellos que son obsecuentes. Los que vienen de la mano de la intervención tiene un sueldo adicional mucho mayor que los compañeros. Hay una mejora pero con aquellos que de alguna manera se comprometen o están relacionados con la intervención, la patota y esta política de manipulación.
P.: ¿Cómo sigue su lucha dentro del organismo?
R.L.: En el aspecto judicial, con todas las denuncias, y en la calle (cada vez que se informa el IPC). Hoy hay abierto un frente que es el Congreso, en el cual nosotros participamos no apoyando ningún proyecto de ley en particular, pero si exigiendo cuatros puntos fundamentales: que se vaya la intervención; su patota; que puedan volver los compañeros que fueron desplazados, y que, fundamentalmente, nuestro organismo deje de ser una oficina de prensa del gobierno de turno, éste o el que venga.




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