El 2027 puede ser un año bisagra para el PRO en la Ciudad de Buenos Aires. Por primera vez desde 2007, las elecciones a Jefe de Gobierno se desarrollarán cubiertas de un manto de incertidumbre, con un escenario abierto en materia de alianzas y de resultados. Sin una victoria asegurada de antemano como en tiempos pasados, Jorge Macri deberá mover todos los engranajes de la gestión para asegurar su continuidad.
Jorge Macri apunta a unificar las elecciones de CABA y pone Navidad como deadline
NEl jefe de Gobierno tiene en su poder la lapicera que definirá el calendario electoral del año próximo. La intención, por estas horas, es votar en paralelo a las nacionales, pero para ello deberá asegurarse un acuerdo con LLA en el distrito. La ley electoral marca sus tiempos y obliga a tomar decisiones en el corto plazo.
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El mandatario porteño define la estrategia electoral para el 2027.
Por lo pronto, el plan A del alcalde es no repetir el esquema del 2025, cuando ordenó adelantar los comicios para el mes de mayo con el fin de evitar un efecto arrastre de la economía nacional hacia la boleta libertaria. En aquel entonces, los indicadores anticipaban una buena performance de la actividad para octubre, lo que podía beneficiar a LLA. Eso motivó a Macri a revisar la estrategia y a anticipar el escenario, que desembocó en una derrota imprevista que, además, provocó broncas con Nación.
La posición del PRO por estas horas es sostener los comicios unificados con Nación ya que ven con optimismo las negociaciones que llevan adelante con Karina Milei para llegar a un acuerdo que sirva como bloque de contención del peronismo porteño. El jefe de Gobierno apunta a competir como cabeza de lista en una boleta que podría incluir un nombre libertario en el segundo escalón como gesto de un partido hacia otro: Pilar Ramírez es uno de los apellidos que está sobre la mesa.
El jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, en una entrevista radial con el programa ¿Y ahora qué? de Radio con Vos, fue quien reveló en primera instancia que por el momento la posición del oficialismo es realizar los comicios porteños "en el mismo momento que la elección presidencial", dejando entrever que ese sería el principal camino elegido para el 2027. Y remarcó que están abiertos a construir un nuevo frente "que pueda ayudar a hacer avanzar la agenda" de Macri.
La decisión final la tendrá el jefe de Gobierno, encargado de convocar a través de un decreto a las elecciones para cargos ejecutivos y legislativos del año próximo. Por el momento, Macri dejó en claro que su objetivo es reelegir y que LLA debe formar parte de un frente con el PRO para evitar "volver al pasado". "No podemos permitir que el kirchnerismo vuelva", suele repetir como argumento, pese a que el sector afín a Cristina Kirchner no ha gobernado la Ciudad en ningún momento de su historia.
Frente a ese panorama, el PRO negocia a nivel nacional un acercamiento con LLA para ir juntos en CABA, pero bajo una condición clara. El expresidente Mauricio Macri, titular del partido, está a favor de una alianza, siempre y cuando los libertarios no se metan en el distrito con un candidato propio. Es decir, la Ciudad y las provincias en las que gobierna el PRO, deben quedar en manos del PRO.
Navidad, el deadline para que Jorge Macri defina si desdobla o unifica
"Es probable que para noviembre haya novedades", afirmó una persona con despacho en Uspallata, que confesó que la opción con más peso actualmente es sostener el calendario tal cual está previsto, es decir, en simultáneo con la elección nacional en la que se definirá el futuro de Javier Milei en la Presidencia de la Nación y, con ello, del plan económico libertario.
Otra fuente, en cambio, afirma que Macri no tomará ninguna definición hasta tanto se subsane la discusión sobre el Presupuesto 2027 de CABA, que comenzará este mes en la Legislatura y que culminará a principios de diciembre. Para su aprobación, el PRO necesitará sin duda de los 14 votos libertarios. Plantar en la agenda un desdoblamiento sería perjudicial para los destinos de la hoja de ruta económica que marcará el rumbo del último año del mandato de Macri.
Cabe recordar que cuando el jefe de Gobierno tomó la decisión de desdoblar las elecciones del 2025, lo hizo en la última semana de diciembre del 2024, habiendo conseguido previamente la aprobación del Presupuesto 2025 gracias a los votos en plena madrugada de Ramiro Marra, Eugenio Casielles y Jorge Reta, una decisión que supuso la ruptura del bloque de LLA.
De repetirse el escenario, Navidad aparece, a priori, como deadline ya que, en paralelo, también los apremia la ley Electoral. El artículo 58 indica que "el jefe de Gobierno debe efectuar la convocatoria a elecciones generales al menos 185 días corridos antes de su realización" y que deben celebrarse "con una antelación no menor a 40 días previos a la finalización del mandato". Y la segunda vuelta debe realizarse dentro de los 30 días posteriores a la general.
El tiempo corre para negociar y el calendario electoral pone plazos. En ese marco, el desdoblamiento aún es una opción, siempre y cuando Macri firme el decreto dentro de los tiempos previstos por la ley.
Si la definición se estira demasiado podría pisarse con las PASO nacionales. Como contracara, adelantar conllevaría una vez más a la ruptura con los libertarios, lo que abriría un panorama de mayor incertidumbre en la Legislatura durante 2027 al quedarse sin votos que, hoy por hoy, son clave para su agenda.
La imagen de Macri y la evolución de la economía porteña, dos claves para la elección
Un importante dirigente del PRO afirmó, por su parte, que al jefe de Gobierno le conviene estirar lo más posible la discusión con LLA sobre un eventual acuerdo ya que, según asegura, está en crecimiento su imagen y además está en duda el devenir económico del Gobierno nacional. A la hora de sentarse a la mesa de negociación, la actualidad de cada partido/gestión tendrá su peso. "Tocamos fondo en 2024 y ahora las encuestas muestran que estamos en el mejor momento de la gestión", aseguró.
En los pasillos de la Legislatura coinciden con esa percepción y apuntan al cambio de narrativa. "No solamente mejoró la gestión, sino también la percepción de la Ciudad. Mucho tiene que ver la comunicación. La gente compró la narrativa de 'Ley y Orden' en todo sentido: en los desalojos y en los piquetes, pero también en la salud y en la prioridad al porteño", aseguran.
Pese al repunte en la imagen, un relevamiento reciente también da muestras de las complicaciones económicas que atraviesa el distrito. Desde 2023 a la fecha se perdieron 17 mil empleos industriales y cerraron más de 650 empresas del sector manufacturero, según un informe de USINA. Asimismo, en el último año CABA perdió 27.907 empleos formales y quedó segunda en la lista de provincias con mayor caída, detrás de Buenos Aires, según un análisis de este medio.
En el primer trimestre, la actividad mostró un crecimiento interanual del 0,7% con un impulso de la actividad financiera. Sin embargo, registró caídas en industria y comercio. El escenario muestra una desaceleración de la economía luego del alza de 4,4% del 2025.
En caso de desdoblar se sumará a Tucumán, por ahora la única provincia que resolvió modificar su calendario y adelantar fecha para el 9 de mayo. Acompañará también a Chaco, que por definición de su propia Constitución debe votar separado de Nación. Catamarca, en cambio, confirmó que votará pegado a Nación y se esperan definiciones de los gobernadores de otras jurisdicciones en los próximos días.
Así las cosas, la elección para jefe de Gobierno del año que viene será la primera en mucho tiempo que el PRO no dará por ganada de forma anticipada, toda una novedad para el partido que gobierna desde hace 19 años de forma interrumpida el distrito más rico del país. Va a ser una elección reñida. "Es algo nuevo para el PRO que viene gobernado hace casi dos décadas. El año que viene será "nos quedamos o nos vamos", sentencian en el macrismo.
Es que las dudas no solo se presentan por la pérdida de votos a manos de los libertarios, y las dificultades para reconstruirse como fuerza hegemónica, sino también respecto a qué ocurriría si no alcanzan un acuerdo con LLA y los escenarios que se abrirían. Porque del otro lado estará el peronismo, que busca ampliarse hacia otros sectores, el larretismo que aún mantiene abierta la opción de un acercamiento hacia un sector del PJ no kirchnerista, la UCR y su negativa a sumarse a un frente que incluya a los libertarios, y los cívicos que también jugarán su partido.





