Néstor Kirchner volvió ayer a usar un acto oficial para responder críticas de la prensa -apuntó contra «La Nación»- y, sobre todo, responder un planteo de la Corte Suprema por su intromisión a la Justicia por sus cuestionamientos a la Cámara de Casación. Los párrafos destacados:
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Cuando estuve el otro día en la inauguración del Museo de la Memoria, en La Perla, en Córdoba, donde nos tocó vivir momentos tremendos espiritualmente, los recuerdos fueron desgarradores y dije, antes de comenzar mis palabras, que seguramente por las cosas que iba a decir allí, iba a ser duramente criticado. Así fue: conozco cómo funciona el establishment y las corporaciones en la Argentina. Seguramente iban a decir que sobreactué, esto y lo otro, ya lo conozco desde lo que pasó con la ESMA. Cada vez que transformamos un centro de concentración en un Museo de la Memoria no sé qué pasa en algunos sectores corporativos de la Argentina.
Pareciera ser que algunos prefieren no recordar y no tener memoria.
Yo les quiero decir a todos los argentinos, desde aquí, que cuando yo digo que se siente una falta de justicia o rapidez de la Justicia no estoy interfiriendo en otro poder. Y no solamente pasa con nuestros hermanas y hermanas desaparecidos durante la horrible dictadura, sino pasa hoy, Madres de la Plaza de Mayo, Madres del Dolor.
Yo no tengo intención de invadir ningún poder, si hemos trabajado arduamente para que recupere su independencia ese poder y hemos trabajado fuertemente para que haya una Corte Suprema independiente en la Argentina.
Ahora cuando dicen que mis dichos son una desmesura, gracias a esa desmesura por ahí tenemos una nueva Corte Suprema, gracias a las desmesuras que vamos cometiendo varios, diciendo algunas cosas, algunas cosas van cambiando en la Argentina. Pero yo no vine a hacer un pacto del silencio, ni un pacto con las corporaciones, como presidente de los argentinos, acertado, equivocado, corrigiéndome, con los errores que uno puede cometer, voy a hablar permanentemente de lo que pienso.
Leí en el diario «La Nación», que avaló la dictadura militar y los crímenes más atroces, tanto en lo económico como en lo político en este país, hizo seguidismo de los gobiernos de facto, de la peor dictadura que nos tocó vivir y seguramente por ahí esa historia se traslada con toda seguridad por lo menos de lo que uno tiene información y memoria, diciendo que, en el caso mío en particular, estoy poniendo en juego las instituciones de la República.
Y a mí no me van a extorsionar con casos de corrupción o con denuncias -truchas o no- porque el día que descubra o esté marcado con certezas de que es un corrupto no tengo ningún problema porqueyo siempre dije que vine con las manos así y me voy a ir con las manos así. Nunca me voy a comprometer ni voy a permitir que haya ningún hecho que lamente en la recuperación de las instituciones argentinas, como hicieron ellos, durante todo el Proceso militar, avalando.
Yo lo digo: algunos será porque defienden la impunidad, otros porque están en el país de las formas, y otros porque, al menos, conviven con la hipocresía.
Creo realmente que en esos casos debe haber Justicia, la Cámara de Casación, donde están los juicios sobre la atroz dictadura, hay 98 casos que están parados desde 2003, ¿por qué no hablan de esos temas, por qué no hablan de esas cosas?
Muchísima gente que está esperando y sigue creyendo en la Justicia y no en la venganza, está esperando que no tengamos más jueces racistas, o que porque alguien piensa diferente lo tratan de terrorista y demás; estamos esperando tener verdaderos jueces imparciales que digan quién es culpable y quién no es culpable, sin venganza, con amor, reconstruyendo la Argentina que tenemos que reconstruir.
No les tengo miedo a los poderes corporativos, estoy absolutamente convencido de que tanto en esto como en los juicios de la corrupción, que hay muchos que están paralizados, parados, u otros utilizados por jueces que tratan de extorsionar su propia supervivencia, y todos lo saben, que estas cosas tienen definitivamente también que salir a la luz.
Creo que la Argentina tiene una Corte Suprema independiente, por lo menos pusimos todos los esfuerzos para eso, uno con una Corte Suprema independiente puede pensar igual o distinto. Yo en este caso creo que en la desmesura pienso distinto, ¿y?, eso no les quita ni calidad intelectual ni brillantez a los jueces que la integran, pero significar que hay una Corte independiente también significa que uno tiene que decir las cosas que piensa.
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