6 de diciembre 2010 - 22:43

Juicio a Patti: documentos secretos comprueban accionar conjunto del Ejército y la Bonaerense

Luis Patti ya no asiste si quiera en camilla a sala de enjuiciamiento.
Luis Patti ya no asiste si quiera en camilla a sala de enjuiciamiento.
Archivos de inteligencia de la Policía Bonaerense, a resguardo de la Comisión Provincial por la Memoria, demuestran que el Ejército coordinó acciones con esa fuerza de seguridad desde 1975 para la represión ilegal en un trabajo conjunto que se intensificó tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

Según declaró la testigo y perito de la Comisión, Claudia Berlingeri, ante el Tribunal Oral Federal 1 que juzga al ex intendente de Escobar Luis Patti por delitos de lesa humanidad, los documentos hallados en el 2000, en la disuelta Dirección de Inteligencia de la Policía Bonaerense, dan cuenta de la interacción entre el Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo y la Unidad Regional de Tigre, de la que dependía la seccional de Escobar donde trabajaba el acusado por esos años.

Además demuestran que en la seccional de ese partido hubo detenidos de manera ilegal que luego eran entregados al Ejército, como, según la causa, sucedió con el ex diputado nacional Diego Muñiz Barreto, uno de los casos por los que son enjuiciados Patti, el dictador Reynaldo Bignone, el ex general Santiago Omar Riveros y el ex comisario de Escobar Juan Fernando Meneghini.

Berlingeri exhibió diapositivas de los archivos y legajos digitalizados y se centró en particular en los hallados sobre la represión ilegal en la zona norte de la provincia de Buenos Aires, dentro de la jurisdicción del Comando de Institutos MIlitares de Campo de Mayo, que puso bajo su órbita a la Unidad Regional de Tigre, que incluía a Escobar y sus subdependencias como Garín, donde estaba Patti desde antes del 76.

Un informe secreto de mayo de 1975 daba cuenta de una reunión el 8 de ese mes en Institutos Militares de Campo de Mayo con jefes policiales de "San Martín, Tigre, de la Brigada de Investigaciones de Martínez y Caseros, lo que muestra a las fuerzas cooperando en el distrito", explicó la perito y docente.

En esa ocasión, los militares encargaron a la policía "ejercer control sobre establecimientos fabriles de la zona, y pasar información cada cinco o diez días para poder tener controlados a los trabajadores que eran delegados o militantes", explicó.

"Son documentos que permiten sostener el vínculo existente entre Institutos Militares de Campo de Mayo y la Policía Bonaerense y otras fuerzas represivas desde antes del año 1976", aseveró

En el archivo se encontraron informes sobre la estructura de la llamada "zona cuatro" del Ejército en la dictadura, con pruebas que vinculan el accionar de la seccional de Escobar y sus "grupos operativos" en acciones conjuntas con el Ejército. "Hay datos de víctimas y documentación que habla de los aquí imputados", agregó la testigo.

Según los documentos exhibidos en la audiencia, en 1975 se da "la orden de batalla para la jurisdicción Campo de Mayo" y desde ese momento aparecen "legajos que dan cuenta del trabajo combinado" con la policía bonaerense. "Funcionaban desde antes del 76 en coordinación", agregó.

Entre los legajos que se vieron en el juicio, la perito destacó uno del 12 de abril de 1975 donde se informa a las autoridades militares sobre el asesinato de cuatro personas en Tigre, en un supuesto enfrentamiento con delincuentes, que fue escrito a mano y da cuenta de la participación de personal de las comisarías de San Miguel, Escobar, José C Paz y de un oficial de la Unidad Regional Tigre.

* De Baigorrita somos

Una testigo, que sufrió un allanamiento ilegal en su casa de La Plata durante la última dictadura militar, aseguró en el juicio que ese operativo fue comandado por el entonces policía Patti, a quien reconoció muchos años después por televisión cuando lanzó su candidatura a intendente de Escobar donde lo identificó porque era oriundo de su mismo pueblo, Baigorrita, en la provincia de Buenos Aires.

"Yo a vos te conozco", contó Aída Gómez de Stola que pensó en septiembre de 1976 mientras observaba a un hombre vestido de civil "con camisa celeste, ojos azules y mirada muy profunda" que se había sentado a revisar ficheros en el escritorio de su vivienda de La Plata, en la que poco antes había irrumpido junto a un grupo comando en busca de un médico que ya no vivía allí.

Al iniciar su declaración ante el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín que juzga a Patti, la mujer había contado que nació en Baigorrita, un pueblo de no más de cuatro mil habitantes en la provincia de Buenos Aires donde "todos se conocían" y que si bien se mudó a los siete años, siguió yendo hasta que se casó porque allí estaban sus abuelos, tíos y primos.

De ese pueblo era oriundo también Patti, según supo muchos años después cuando lo escuchó mandar saludos a sus parientes en ese lugar durante una entrevista televisiva, en ocasión del lanzamiento de su candidatura por el PAUFE.

"Pasaron muchos años, un día mirando televisión veo una persona en un informativo que se candidatea para intendente de Escobar, estaba mi familia al lado mío, lo primero que les digo es esa es la persona que yo digo que es de Baigorrita y fue a casa. No podía saber su nombre hasta que leo en la pantalla Luis Patti y cuando termina él le manda saludos a la mamá de Baigorrita y a todos sus conocidos y dice que era de allá", recordó.

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