Denuncian maniobra para imputar a testigos del juicio "Vialidad" con el objetivo de que no declaren

Política

Argumentan que varias personas que debían testificar (y habían sido aceptadas por el Tribunal Oral) son ahora imputadas en el tramo desdoblado de la causa que todavía tiene bajo su órbita el fiscal Pollicita. De esta forma, no pueden declarar en el marco del debate oral. Ya se registran cinco bajas.

Una maniobra para evitar que declaren testigos que favorezcan a los acusados por el presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz fue denunciada en el marco del juicio oral conocido como “Vialidad” que se sustancia en Comodoro Py.

Abogados de los imputados advirtieron sobre una presunta estrategia articulada entre el fiscal de juicio, Diego Luciani y su par del Ministerio Público Gerardo Pollicita, quien estuvo a cargo de la instrucción y aún tiene dos tramos del expediente en etapa de investigación.

El procedimiento consiste en imputar a los testigos que proponen las defensas en la parte de la causa que no se elevó a juicio, hecho que obliga a los letrados a desistir de esos testimonios. Así lo puso de manifiesto el abogado de Héctor Garro, extitular de la Administración General de Vialidad Provincial de Santa Cruz, quien en un escrito presentado ante el Tribunal denunció una “sistemática imputación por parte del Ministerio Público a testigos de descargo”, que fueron aceptados previamente por el Tribunal para declarar en el debate oral. En el texto alertó sobre “la afectación al derecho de defensa que ha significado el arbitrario fraccionamiento de la investigación” y denunció que los movimientos de la fiscalía apuntan a derribar las declaraciones que podrían debilitar la acusación.

“Hay nado sincronizado entre Pollicita y Luciani”, describió uno de los abogados en diálogo con Ámbito, al advertir -como ya consignó este diario- sobre la presencia del secretario del fiscal Pollicita, Martín Monedero, en los “Zoom” de cada una de las audiencias del juicio oral.

Según el abogado Mariano Fragueiro Frías, los testigos que había propuesto, “luego de ser ofrecidos, fueron imputados por el Fiscal en el tramo de la causa que continúa en etapa de investigación. De esa irregular forma, queda vedada cualquier posibilidad de que declaren bajo juramento en el marco del mismo proceso que los tiene como imputados”. Es porque en caso de declarar bajo la obligación de decir verdad podrían “exponerlos a que se auto incriminen”.

Es a partir de esta situación que la defensa de Garro tuvo que desistir de la testimonial de varios ex funcionarios de la AGVP de la provincia patagónica. Se trata de Víctor Paniagua, Orlando Taboada, Ricardo Galione, Juan Carlos Cerrato y Luis Villanueva. Todos se desempeñaron dentro del organismo en el mismo período en el que Garro fue presidente del mismo, entre octubre de 2005 y marzo de 2006. “Es claro entonces que los testimonios de quienes cumplían tareas de diversos rangos dentro de la Administración General de Vialidad Provincial resultan dirimente prueba de descargo para esta defensa”, sostuvo.

Hasta el momento, los sucesivos testimonios propuestos por la acusación no pudieron ratificar en forma directa las supuestas maniobras de direccionamiento de la obra pública o el pago de sobreprecios. Ante el evidente debilitamiento de la hipótesis delictiva, parte de la estrategia incluye la de provocar la baja de los testimonios que podrían reforzar aún más la versión de las defensas.

El juicio en el que está imputada la Vicepresidenta Cristina de Kirchner, varios de sus ex funcionarios y el empresario Lázaro Báez comenzó poco antes de las elecciones presidenciales de 2019. Fue a pesar de las numerosas irregularidades y nulidades manifestadas por las defensas, que habían sido, incluso, consideradas por la Corte Suprema. El máximo Tribunal llegó a pedir el expediente para analizar los planteos, pero ante las fuertes presiones, el Máximo Tribunal devolvió la causa en tiempo record y el Tribunal Oral 2 comenzó con el debate sin haber resuelto las objeciones. De esa manera, el Gobierno de Mauricio Macri logró la ansiada foto de la expresidenta sentada en el banquillo de los acusados, antes de los comicios.

Ahora, con el debate en marcha, quedan en evidencia las dificultades que implicó la elevación a juicio de solo un tramo del expediente y sin las pericias sobre la totalidad de las obras cuestionadas.

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