Jura relámpago, y sin dar excusas, de nueva ministra
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Retrato de familia, y sonriente. Néstor Kirchner presenta a
su hermana en la rentrée como ministra de Desarrollo
Social; festejan el senador José Pampuro -que querría
seguir el mismo destino de la santacruceña y regresar a un
ministerio- y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Sólo precedido por el anuncio del locutor, la ceremonia fue breve y sin discursos. Tras la lectura del Decreto 1.068, la santacruceña juró por «por Dios y por la Patria, y sobre los Santos Evangelios». Luego se abrazó con Kirchner y, segundos después, se dedicó a saludar a los presentes.
En las pocas palabras que cruzó con la prensa, Alicia reforzó la postura del gobierno sobre las políticas sociales al reiterar que en esa área, como viene ocurriendo, los piqueteros K tendrán un alto nivel de incidencia y participación.
«Vamos a dejar que las organizaciones sociales participen con el propósito de que se logren los mejores proyectos», aseguró. Como se sabe, varios jefes piqueteros, entre ellos, Jorge Ceballos, del Movimiento Barrios de Pie, ocupan cargos en Desarrollo Social.
El regreso de Alicia, orientada a devolver al área social un ritmo que, confiesan, había perdido con la llegada de Juan Carlos Nadalich, permitirá, además, calmar las disputas cruzadas en esa cartera, donde conviven caciques piqueteros y políticos de orígenes diferentes.
«Con Alicia, todo vuelve a la normalidad, porque todos se alinean», graficó ayer un funcionario el impacto de la presencia de la ex senadora que nunca dejó de estar al tanto de los temas de Desarrollo Social, pero, aun invisible, el ministro formal era Nadalich.
El saliente, en tanto, quedará como segundo: será secretario de Gestión y Articulación Institucional, oficina que había sido dejada estratégicamente vacante pensando en el retorno de Alicia al ministerio, movimiento que este diario anticipó el 30 de marzo pasado.
«No me siento como un fusible, sino como una persona que puede desempeñar tareas en distintos lugares», dijo Nadalich y descartó que, como se evaluó hasta dos meses atrás, se fusionen Desarrollo Social y Salud. Esa opción fue analizada, pero luego se descartó.
El más afectado por esa eventual fusión, Ginés González García, ministro de Salud, evitó opinar sobre ese punto. «Hay que preguntarle al Presidente», dijo.
Inevitable, también lanzó dos parrafadas de respaldo a la ministra. «Alicia nunca se había ido del todo; siempre la fuerza y la experiencia de ella potencian toda la acción social dentro de lo que trabajamos, que trabajamos todos juntos con programas coordinados», contó para oficializar lo obvio: que la santacruceña nunca dejó de ser ministra.
También respondió las críticas sobre la campaña permanente. «Si campaña es hacer todos los días, la verdad es que nosotros siempre estamos en campaña.»




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