31 de marzo 2004 - 00:00

Kirchner busca componer relación con los militares

Jorge Godoy
Jorge Godoy
El gobierno nacional (Armada Argentina) y la empresa Aerolíneas Argentinas firmarán un convenio de inversión para desarrollar actividades de mantenimiento de aeronaves de gran porte en Bahía Blanca. Hoy a las 11, Néstor Kirchner, Antonio Mata (CEO de la empresa aérea), José Pampuro -recién llegado de Chile, donde participó de la Feria Internacional de Aviación- y el almirante Jorge Godoy se darán cita en la Casa Rosada para la firma del documento. También acompañarán los intendentes de las ciudades de Bahía Blanca, Rodolfo Lopes (PJ), de Punta Alta, Néstor Starc (partido Vecinalista Rosaleño) y representantes del gremio de PECIFA de ambas localidades.

El acto en el salón Blanco es el primer contacto directo, formal, aunque sin entrada al despacho de la Rosada, que ensaya Kirchner con la conducción de las Fuerzas Armadas. ¿Es un gesto de desandar las agresiones por el acto del 24 de marzo? Sea por resabios ideológicos como sostienen algunos o por cuestiones de poder como aseguran otros, el comandante en jefe, Kirchner, nunca recibió desde su asunción en 2003 a Godoy -ni a los otros jefes militares- en la oficina presidencial para comunicar temas atinentes a las Fuerzas Armadas. Por el contrario, sí abrió su despacho a los receptores de esa política, tal el caso de Hebe de Bonafini. Por eso, junto con Pampuro, Kirchner pondrá su mejor cara de estadista en la ceremonia de firma del convenio entre la Armada y Aerolíneas Argentinas. Quiere mostrar que el acto en la ESMA no ahuyenta a empresarios. Para Godoy, sería la primera cuenta a favor en un rosario de reclamos del sector pasivo luego de la autocrítica por violaciones a los derechos humanos. Un dato ayudó la negociación.

• Sudario

La empresa Aerolíneas Argentinas compró el 18 de marzo pasado el sudario que envolvió el cuerpo embalsamado de Evita Perón por 130.000 euros en la subasta que realizó la casa Christie's en Roma, que formaba parte de un lote de 56 objetos de Eva y Juan Domingo Perón. Y Mata hizo el gesto para que «no quedara fuera del país un objeto de gran valor histórico para los argentinos y lo pondrá a disposición del Estado argentino».

La propuesta que recibió Kirchner a la firma pasó por algunos mediadores: «Pepe» ( Pampuro), como lo llama Godoy, y el ex gobernador de Santa Cruz y titular de la SIDE, Héctor Icazuriaga, quien también sopló al oído otro proyecto de infraestructura naval que entusiasmó a K. ¿Se anunciará el 17 de mayo, día de la Armada? Se trata del desarrollo de una base en Caleta Paula, Santa Cruz, en donde se asentarían las patrulleras marítimas a construir en astilleros locales, tal como lo anunció el Presidente en la apertura de sesiones del Congreso. Con bajo perfil, colaboró en el cierre técnico el titular de la Aviación Naval, contraalmirante Guillermo Iglesias, quien el viernes pasado fue rápidamente promovido a la Dirección de Inteligencia Militar del Ministerio de Defensa (vacante del general Jorge Cabrera que pretendía De Vido) por pedido directo del ministro Pampuro.

La iniciativa es casi una copia del modelo británico de PPP (Public-Private Partnership). Es un proceso en el que el sector público contrata con el privado para dar servicios bajo su responsabilidad. La idea es que las dos partes aportan para la inversión en un proyecto que queda operativamente en manos del sector privado. La Armada pone la tecnología y equipamiento del Taller Aeronaval Central, ubicado en el aeropuerto de Espora cerca de Bahía Blanca y, lo más importante, mano de obra calificada. Se espera que la inyección de fondos frescos y la demanda de la empresa aérea reubicarán en la actividad a una masa de operarios y capataces que quedaron sin trabajo por la crisis de presupuesto castrense. «Más de 400 posiciones laborales se cubrirán en el primer año», dijeron fuentes navales.

• Desembolso

Esta estrategia de asistencia se oficializará hoy y comenzará a aplicarse con el desembolso inmediato de 20 millones de dólares por parte de Aerolíneas Argentinas. No está claro si las operaciones de mantenimiento serán exclusivas para la flota de la empresa española o si podrán tercerizar los servicios. Lockheed, que tiene la concesión del Area Material Córdoba de la Fuerza Aérea, intentó en vano el negocio. Sólo le queda el segmento de atención a las aeronaves de porte (Fokker F-28 y Hércules) de la Fuerza Aérea y la expectativa de vender el Pampa como avión de entrenamiento avanzado.

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