21 de junio 2006 - 00:00

Kirchner hoy ante el rey y empresarios

• Recibirá -sería en la residencia del embajador- a principales ejecutivos. • Habrá insistencia en ajuste de tarifas. • El gobierno se garantizó ya anuncio de más inversión, por lo menos de Repsol. • Los ministros Miceli y De Vido, por su parte, mantendrán decisivas reuniones. • Mañana será el encuentro formal entre Kirchner y Zapatero. Hoy verán fútbol.

Néstor Kirchner y Cristina Fernández ayer en el podio de losinvitados en el aeropuerto de Barajas. Hoy comenzará lavisita a España que el gobierno considera clave porque puedeabrir un capítulo nuevo, y mejor, en las relaciones conese país.
Néstor Kirchner y Cristina Fernández ayer en el podio de los invitados en el aeropuerto de Barajas. Hoy comenzará la visita a España que el gobierno considera clave porque puede abrir un capítulo nuevo, y mejor, en las relaciones con ese país.
Madrid- Néstor Kirchner comenzará hoy, ya de manera formal, su visita a España. Además de una dimensión simbólica, otorgada por el ritual de primer nivel que envuelve a toda la agenda, la llegada del Presidente refiere también a algunas materialidades que definirán el compromiso de los dos países en el terreno de la economía y, en especial, de las inversiones. Por eso es importante destacar que hoy Kirchner recibirá, presumiblemente en la residencia del embajador Carlos Bettini, a los titulares de las principales empresas de España. En algunos casos, como el de Telefónica, el encuentro servirá para celebrar los acuerdos alcanzados (se deben a la gestión de Guillermo Moreno: el dato sirve para desconfiar de la imagen de «enfant terrible» que este funcionario gusta cultivar en el empresariado). En otros, todavía no se sabe si se invitará a los representantes de la firma. Es lo que sucede con Gas Natural BAN, que convalidó el aumento de tarifas a través de un largo procedimiento que incluye un decreto del mismísimo Kirchner pero a la que se le sigue negando ese ajuste. En este terreno, la entrevista que genera más expectativa ocurrirá mañana: Antoni Brufau, el presidente de Repsol YPF, anunciará un desembolso de más de 1.000 millones de dólares para desarrollar un programa de exploración entre 2007 y 2009.

El Presidente comenzará por visitar al rey Juan Carlos I, quien lo agasajará con un almuerzo. Por la tarde, se entrevistará con Enrique Iglesias, quien después de retirarse del BID se abocó a la Secretaría de las Cumbres Iberoamericanas. Como Iglesias es uruguayo y está preparando la próxima reunión de presidentes en su país, se presume que el encuentro servirá para sobrevolar el conflicto por las papeleras. Sobre todo porque una de ellas, ENCE, es española. Para tener una comprensión más exacta del temario económico que el gobierno argentino viene a discutir a España debe prestarse atención, también, a los movimientos de otros dos actores: Felisa Miceli y Julio De Vido. Ambos tienen previstas reuniones decisivas con funcionarios y hombres de negocios. Miceli, por ejemplo, se entrevistará hoy con Pedro Solbes, el ministro de Hacienda de España. Hablarán de la deuda que contrajo la Argentina durante el blindaje dispuesto por José Luis Machinea en 2001. Mañana la ministra verá al jefe de asesores económicos de La Moncloa, Miguel de Sebastián. Todo este entramado de contactos y discusiones tendrá su nudo central mañana, cuando Kirchner se entreviste con José Luis Rodríguez Zapatero para conversar sobre todos los asuntos de la agenda bilateral. También sobre los incumplimientos argentinos con las empresas españolas, punto que el primer ministro se propone tocar especialmente. Además se firmará un programa de Asociación Estratégica que incluye la coordinación de ambos países en casi todas las áreas de la administración.

Todo el ritual fue calificado de «oficial plus», categoría con la que los diplomáticos pretenden hacer notar que, sin ser una visita «de Estado», tiene una relevancia superior a la de las meras visitas « oficiales». Si en las visitas oficiales quien recibe es solamente el jefe de Gobierno, en las de Estado el anfitrión es el rey, quien aloja al invitado en uno de sus palacios para agasajarlo luego con una cena de gala. En la que está realizando Kirchner-habrá alojamiento en una mansión de la Casa Real pero no cena. Sí se ofrecerá un almuerzo y habrá una entrevista con el rey. En las visitas de Estado, el huésped visita al Congreso y habla delante de los legisladores. En las oficiales, no. La que lleva adelante el santacruceño contempla una visita a las Cámaras, mañana, pero para hablar con los presidentes de las comisiones y el titular del cuerpo, Manuel Marín. A continuación, un repaso más detallado sobre los principales temas que alimentan la agenda de este viaje de Kirchner:

EL ACUERDO CON REPSOL YPF

La primera entrevista que mantuvo ayer Julio De Vido, ni bien se instaló en el Intercontinental del Paseo de la Castellana, fue con Enrique Locutura, el CEO de YPF. A lo largo de dos horas, ministro y ejecutivo estudiaron la dimensión de la inversión que será anunciada por la petrolera, en relación con las actividades exploratorias que se pretende extender. El anuncio superará los 1.000 millones de dólares. Lo hará Antoni Brufau, mañana, en una ceremonia en la que todavía no se sabe si participará también Rodríguez Zapatero. También es una incógnita si durante este viaje se insistirá en la salida de un paquete de 15% de las acciones de la empresa a la Bolsa. Lo que sí está claro es que, a partir de esta ceremonia, el vínculo del gobierno con Repsol quedará recompuesto después de infinitas especulaciones, a veces inducidas por la competencia de la misma compañía. Aunque, como siempre ocurre con Kirchner, nunca se sabe cuándo irrumpe la guerra.

LAS TARIFAS

Hay dos casos de los que De Vido no quiere sentir hablar. No porque se enoje sino porque, vencidos todos los plazos, carece de argumentos para seguir demorando una definición. Son los de los ajustes tarifarios de Gas Natural BAN y Edesur. Sólo De Vido podía hacer recitar la misma oración, a coro, a GasBan y Endesa (controlante de Edesur), las empresas que estuvieron enfrentadas a muerte aquí por la OPA que pretendieron los catalanes sobre la eléctrica. Lo cierto es que las dos tienen el mismo argumento. El de la distribuidora de gas es el ejemplo más claro de la fobia que tiene Kirchner por cualquier medida que pueda afectar a «los domiciliarios», es decir, la clase media caceroleraa la que, en alguna medida, debe su poder. Si no quiso ajustar tarifas mientras los precios se mantenían estables, menos quiere hacerlo ahora, con la inflación mordiéndole los tobillos. Aun cuando las empresas aduzcan que toda suba es segmentada y progresiva. Por eso ayer se examinaba suspender cualquier entrevista con GasBan. Ya no quedan argumentos para contraponer: se le aprobaron todos los pasos de un aumento tarifario e inclusive Kirchner firmó un decreto que se publicó en el Boletín Oficial, concediéndole 15% más de ingresos en el sector de industria y grandes consumidores comerciales. Pero cuando se tomó conciencia de esa medida ya adoptada, se le ordenó al Enargas que demore su aplicación. GasBan fue la primera compañía en suspender su demanda ante el CIADI para alcanzar esa renegociación contractual. Con Edesur el trato será distinto, aun cuando la conducción de Endesa esté más ligada al PP que al PSOE (el yerno de Manuel Pizarro, su presidente, es el secretario privado de José María Aznar). Edesur todavía no consiguió el decreto presidencial pero administra un sector crítico: el sistema eléctrico de una parte importante del área metropolitana. Un área que está al borde del colapso aunque nadie lo diga en voz alta. Kirchner depende de la buena voluntad de la compañía, aunque pretenda no concederle el incremento. La incógnita mayor en este tema es si las dos empresas volverán con sus demandas al CIADI. Y, en segundo lugar, si Zapatero hará de nuevo algo para impedirlo. Sea en la reunión de mañana en La Moncloa u hoy, mirando fútbol, el socialista sacará el tema con cierta severidad.


OTRAS INVERSIONES

Para compensar esos malentendidos y diferendos eternos, De Vido levantará la bandera de otras inversiones. Ayer habló con los directivos de Abertis (una subsidiaria de la Caixa de Cataluña, igual que GasBan y que Repsol, en distintas medidas), controladora de Autopistas del Oeste. Discutieron una iniciativa privada para ampliar la avenida General Paz. La otra atracción de este viaje es la minería: el ministro también se reunió con empresarios del sector que están mirando con interés el Yacimiento de Río Turbio (el carbón se ha puesto de moda con el barril de petróleo a 70 dólares). Air Europa, una compañía de aeronavegación que tiene ya negocios en México, es otra de las empresas que alimentan el discurso de «una segunda oleada de inversiones». Tal vez nada de esto le interesa tanto a De Vido como el encuentro que le tienen preparado con los principales arquitectos de España (desde Calatrava a Moneo, los hay brillantes) para discutir un programa de obras para el bicentenario. Después de todo, el ministro es arquitecto, no ingeniero civil.

PAPELERAS

La empresa ENCE seguía desmintiendo ayer, razonablemente, que vaya a trasladar su planta cercana a Fray Bentos. En primer lugar, porque recién se está asentando una nueva conducción. Segundo: ENCE ya explota un puerto para exportar madera, que está ligado a la construcción de la planta de elaboración de celulosa. De todos modos, hoy la cuestión se tocará con Enrique Iglesias, más por su condición de uruguayo que por su rol en esta materia: es el responsable de las cumbres iberoamericanas. Lo de las papeleras da para toda aventura intelectual o política: Cristina Kirchner deberá estudiar dentro de poco una propuesta de mediación de James Carter. Insólito.

AEROLINEAS

De Vido ya trajo desde Buenos Aires el texto del acuerdo para que Aerolíneas abra su capital a 5% de participación estatal. ¿Dirá el convenio que esa porción se podría extender hasta 20%? Es lo único que falta discutir. ¿Venderá Antonio Mata su parte en la empresa? Ni Gerardo Díaz ni Gonzalo Pascual, los otros grandes accionistas, lo dirán ahora.

Además, nadie toma muy en serio esa supuesta venta. Del mismo modo, tampoco el gobierno entregará tan fácilmente la cabeza de Ricardo Cirielli, sindicalista y subsecretario de Transporte Aerocomercial inhibido por la Justicia para negociar con esta compañía, la más importante del sector que le toca gobernar.

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