Kirchner llamó a "dejar de lado mezquindades"
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"Como Presidente tengo que tener toda la fuerza y la grandeza para enfrentar las situaciones más difíciles ante cada golpe tengo que dar la otra mejilla. Los enfrentamientos no sirven", definió el jefe de Estado.
De todas formas, el Presidente levantó una vez más la bandera de la defensa de su gestión y aclaró que su forma de gobernar es estar "cerca de la gente y no sentado detrás de un escritorio de la Casa Rosada".
El acto --que se realizó en el Club Buenos Aires de la cuidad de San Nicolás-- contó con la presencia de la primera dama, Cristina Kirchner, el gobernador bonaerense Felipe Solá y de los ministros Aníbal Fernández (Interior), Ginés González García (Salud) y Julio De Vido (Planificación Federal), quienes fueron recibidos por el intendente local, el duhaldista Marcelo Carignani.
En otra tramos de su alocución, el Presidente señaló que nadie "hace todo perfecto", y de esa manera dejo entrever que era un mandatario que acepta las criticas, a pesar de que la oposición lo acusa de hegemónico.
"Tengo una gran critica muy cerca mío (en referencia a la primera dama), algunas veces se excede pero yo escucho todas las criticas", agregó el primer mandatario.
El Presidente aprovechó la estadía en la ciudad natural de su ministro de Salud para valorar uno de los índices que más enorgullece al Gobierno, que es la caída de la mortalidad infantil que bajo a 14.4 por ciento, la medida mas baja de los últimos 35 años, según datos que maneja el Poder Ejecutivo.




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