Kirchner molesto por brote antirradicales
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Las gentilezas entre Cristina de Kirchner y Julio Cobos en el escenario del Luna Park no
replican en ningún otro lado. Néstor Kirchner lamentó que sus compañeros peronistas hayan
maltratado tanto a los concertados radicales en ese lanzamiento de la fórmula del partido
del gobierno.
También Kirchner -según el relato de fuentes oficiales- expresó su fastidio por la reacción de las barras y se lo hizo saber a dirigentes partidarios. «Pero hay que separar las aguas: una cosa es el peronismo y otra el PJ», detalló, ayer, un operador con oficina en la Casa Rosada.
Desde ese despacho surgió el alerta máximo.
- «Hace dos meses, la orden de algunos sectores del PJ es copar los actos. Eso fue lo que hicieron el martes y lo que van a tratar de hacer durante la campaña», advirtió un armador del raid Cristina Presidente.
- «¿Es para 'peronizar' a Cristina o es un desafío?», se lo consultó.
- «Estuvo armado: no fueron doscientos loquitos que actuaron por las suyas. Es para apretar porque ahora empieza la discusión por las listas.»
El tono desafiante, en teoría planificado, explicó para algunoshombres del FpV los enredosy cierta desprolijidad del discurso de la primera dama.
¿Hay algo más? ¿La hipotética avanzada para imponer, por la fuerza, color peronista en una descafeinada y europea campaña de la primera dama, debe leerse como un mensaje a futuro? Desde el PJ oficial lo niegan y atribuyen el griterío a «ansias de protagonismo» de unos pocos dirigentes.
Un dato objetivo, frío: el mayor ruido partió desde el ala derecha, donde se apiñaban militantes identificados con Julio Alak, Manuel Quindimil, el lomense Jorge Rossi y Jesús Cariglino, de Malvinas Argentinas, y donde también había banderas de la CGT.
«Decí peronismo, decilo», se impuso un vozarrón, con tono de reclamo, cuando la senadora se refirió al «partido en que milité toda mi vida» sin hacer la mención literal que, en cambio, eligió cuando habló de radicalismo, partido del que proviene Cobos. El mendocino lo padeció en directo. «Construir -avanzó en su discurso-el país que soñaron nuestros próceres: Bolívar, San Martín...»
- ¡Perón!, lo cruzaron desde la tribuna.
- «Sí, sí... Perón, Yrigoyen, Balbín», concedió el candidato a vice, pero tuvo que soportar la rechifla que siguió a los nombres de los dos dirigentes históricos del radicalismo.
Siempre sonriente, Cobos, al igual que los demás gobernadores del radicalismo K, y los escasos doscientos militantes de ese sector que consiguieron «pase» para ingresar al Luna, portando unos modestos banderines rojos y blancos, hicieron un rápido curso de estoicismo.
De hecho, en tres ocasiones se cantó la «marchita».




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